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La empresa Stanley Black & Decker puso fin a las operaciones de su planta en Puebla después de casi seis décadas de actividad. El cierre definitivo marcó el final de una instalación que durante años se dedicó a la fabricación y ensamblaje de herramientas para distintos mercados.

La decisión impactó a cerca de 600 trabajadores, entre personal operativo y administrativo, quienes fueron liquidados conforme a la legislación laboral vigente. La planta era una de las instalaciones industriales más reconocidas de la zona y formaba parte de la presencia histórica de la compañía en México.

Muchas personas vinculadas a la fábrica señalaron que la noticia llegó de manera inesperada, ya que el anuncio se realizó el mismo día en que cesaron las actividades productivas.

Cómo fue el cierre de la planta de Stanley Black & Decker en Puebla

La fábrica cerró sus puertas de manera definitiva el 4 de junio de 2026, poniendo fin a 59 años de operaciones en la entidad.

De acuerdo con diversos testimonios de trabajadores, el personal fue convocado a una reunión durante la mañana y allí recibió la notificación de que la planta dejaría de operar. Varios empleados afirmaron que no habían recibido señales previas sobre un cierre inminente.

El personal fue convocado a una reunión durante la mañana. Fuente: ShutterstockPradeepGaurs

La instalación, ubicada sobre la lateral de la autopista México-Puebla, producía y ensamblaba herramientas utilizadas en actividades de construcción, mantenimiento y ferretería.

  • Taladros
  • Destornilladores
  • Cortadoras
  • Martillos
  • Cinceles
  • Llaves y otras herramientas manuales

La compañía es propietaria de marcas reconocidas como Stanley, DEWALT, BLACK+DECKER, Craftsman, Irwin y Lenox.

La representación sindical de los trabajadores estaba afiliada a la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), organización que acompañó el proceso relacionado con las liquidaciones del personal.

Qué explicó la empresa sobre el cierre de la fábrica

Según la información difundida por organismos empresariales, la compañía atribuyó la decisión a factores económicos y a una reducción de la rentabilidad frente a la creciente competencia internacional.

El Consejo Nacional de Organismos Empresariales (COE) señaló que la empresa consideró necesario reorganizar parte de sus operaciones dentro de una estrategia orientada a mejorar su eficiencia.

La clausura de la planta poblana tampoco representa el primer ajuste de la firma en México. En agosto de 2024, Stanley Black & Decker cerró una instalación en Hermosillo, Sonora, una medida que entonces fue presentada como parte de un plan global para optimizar su red de manufactura.

El impacto que preocupa al sector industrial de Puebla

Tras conocerse el cierre, representantes empresariales locales advirtieron sobre los desafíos que enfrenta la industria manufacturera en la región.

Desde la Canacintra Puebla se indicó que diversas empresas transnacionales instaladas en el estado analizan medidas de reorganización que podrían incluir ajustes de personal, cambios en sus procesos productivos o traslados de operaciones hacia otras entidades.

Entre los sectores que siguen de cerca la evolución del mercado se encuentran:

  • Autopartes
  • Alimentos
  • Metalmecánica
  • Plásticos
  • Industria química

El cierre de la planta de Stanley Black & Decker se convirtió así en uno de los movimientos industriales más relevantes registrados recientemente en Puebla, debido a la cantidad de empleos involucrados y a la larga trayectoria que la empresa mantenía en la entidad.