

El Gobierno de los Estados Unidos modificará el Servicio Militar Selectivo y pasará a registrar de forma automática a los hombres de entre 18 y 26 años, según la ley de defensa (NDAA) del año fiscal 2026. El cambio reemplaza la inscripción individual y alcanza también a inmigrantes que viven en el país.
La medida surge de una disposición firmada por el presidente Donald Trump en diciembre de 2025 y será implementada por el Sistema de Servicio Selectivo (SSS). No reinstaura el reclutamiento obligatorio: se trata de un registro de contingencia, ya que el país no convoca a filas desde 1973.
¿Qué cambia en el Servicio Militar Selectivo y desde cuándo rige?
Hasta ahora, cada hombre debía inscribirse por su cuenta dentro de los 30 días posteriores a cumplir 18 años, con plazo para registros tardíos hasta los 26. Con la nueva norma, el propio SSS realizará ese registro de manera automática a partir de bases de datos federales.
El sistema automático comenzará a aplicarse a fines de 2026, con fecha prevista para el 18 de diciembre de este año. La autoinscripción seguirá vigente hasta entonces, por lo que quienes ya estén obligados deben registrarse por su cuenta sin esperar el nuevo mecanismo.

¿Quiénes deben registrarse en el Servicio Selectivo y qué riesgos hay?
El registro alcanza a casi todos los hombres de entre 18 y 26 años, incluidos ciudadanos e inmigrantes —residentes permanentes, refugiados, asilados e indocumentados—. No inscribirse es un delito federal y puede acarrear consecuencias de por vida. Entre los beneficios que pueden negarse figuran:
- Préstamos y becas estudiantiles estatales en 31 estados.
- Programas federales de capacitación laboral (Workforce Innovation and Opportunity Act).
- Empleos federales y muchos estatales y locales.
- Demoras en el trámite de ciudadanía para inmigrantes.
La omisión puede sancionarse con una multa de hasta u$s 250.000 y hasta cinco años de prisión. La ley federal contempla una excepción: quien demuestre que no se registró de forma no intencional ni deliberada puede conservar esos derechos, aunque la decisión final queda en manos de la agencia que otorga cada beneficio.












