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Los pagos provisionales son anticipos del Impuesto sobre la Renta (ISR) que determinados contribuyentes deben entregar al Servicio de Administración Tributaria (SAT) durante el ejercicio fiscal. Su objetivo es distribuir el pago del impuesto a lo largo del año y evitar que toda la obligación se concentre en la declaración anual.

La obligación no aplica de la misma manera para todos los mexicanos. Quienes reciben ingresos exclusivamente por salarios, por ejemplo, quedan fuera de estos pagos provisionales debido a que el patrón realiza las retenciones correspondientes.

Estos son una obligación fiscal para determinados contribuyentes y deben presentarse dentro de los plazos establecidos. El incumplimiento puede derivar en multas de más de 50 mil pesos, según las disposiciones fiscales vigentes para 2026.
Estos son una obligación fiscal para determinados contribuyentes y deben presentarse dentro de los plazos establecidos. El incumplimiento puede derivar en multas de más de 50 mil pesos, según las disposiciones fiscales vigentes para 2026.

Qué son los pagos provisionales del SAT y cuándo deben realizarse

Los pagos provisionales funcionan como anticipos a cuenta del impuesto anual. Durante el año, los contribuyentes van enterando cantidades al fisco y, al realizar la declaración anual, esos pagos se consideran para determinar si existe un saldo a favor o una cantidad adicional por cubrir.

Para las personas morales, el artículo 14 de la Ley del Impuesto sobre la Renta establece que los pagos provisionales son mensuales y deben realizarse, como regla general, a más tardar el día 17 del mes inmediato posterior al periodo correspondiente.

En el caso de las personas físicas que deben presentar este tipo de declaraciones, el SAT también establece como fecha límite general el día 17 del mes siguiente. Dependiendo del sexto dígito numérico del RFC, existen días adicionales conforme al calendario previsto por las disposiciones fiscales.

La mecánica permite que el impuesto se vaya cubriendo durante el ejercicio en lugar de concentrarse en un único pago. Al finalizar el año, los montos entregados provisionalmente se toman en cuenta para determinar el impuesto definitivo.

Quiénes deben presentar estos pagos ante el SAT

Entre los contribuyentes obligados se encuentran las personas físicas que obtienen ingresos por actividades empresariales o por la prestación de servicios profesionales. También se incluyen quienes reciben ingresos por el arrendamiento de inmuebles y determinados contribuyentes que obtienen recursos mediante plataformas digitales.

Las personas morales que tributan bajo el régimen general también deben cumplir con esta obligación. De igual manera, existen contribuyentes inscritos en el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) que deben presentar sus pagos conforme a las reglas correspondientes.

En contraste, quienes tributan exclusivamente bajo el régimen de Sueldos y Salarios no realizan estos pagos provisionales por su cuenta, debido a que el patrón efectúa directamente la retención del ISR correspondiente.

Para las personas físicas, el cálculo puede considerar los ingresos acumulados efectivamente cobrados durante el ejercicio, así como las deducciones autorizadas que correspondan. En determinados casos también pueden tomarse en cuenta pagos provisionales realizados previamente y retenciones efectuadas por terceros.

Qué sanciones existen por no realizar los pagos provisionales

El incumplimiento puede generar consecuencias económicas. El Código Fiscal de la Federación contempla como infracción no efectuar en los términos establecidos los pagos provisionales de una contribución, mientras que también sanciona la falta de presentación de las declaraciones correspondientes.

Para 2026, las cantidades actualizadas establecen una multa de 25,360 a 50,710 pesos por la infracción relacionada con no efectuar los pagos provisionales. Cuando se trate de contribuyentes que tengan pagos provisionales trimestrales o cuatrimestrales conforme a la Ley del ISR, el rango previsto es de 2,520 a 15,200 pesos.

Además, no presentar una declaración puede generar otra sanción. Para 2026, el artículo 82 del Código Fiscal de la Federación contempla multas de 2,050 a 25,360 pesos por cada obligación no declarada, mientras que determinados incumplimientos relacionados con declaraciones electrónicas pueden alcanzar entre 20,790 y 41,590 pesos.

Por ello, presentar la declaración y cubrir el impuesto correspondiente dentro del plazo resulta clave para evitar que una obligación fiscal se convierta en una deuda mayor. El SAT permite realizar el trámite en línea mediante su portal, utilizando RFC y contraseña o e.firma, y genera un acuse de presentación y, cuando corresponde, una línea de captura para efectuar el pago.