Los viajes al extranjero implican el cumplimiento de una serie de requisitos al regresar al país, y uno de los más importantes es la declaración de determinadas mercancías ante la Aduana. En este contexto, los aeropuertos de Brasil, Perú y Venezuela reforzaron los controles para los pasajeros internacionales, recordando que quienes omitan el trámite podrían enfrentar el rechazo de su ingreso, sanciones o la retención de los artículos transportados.
De acuerdo con la normativa vigente en cada país, los pasajeros que omitan la declaración de ciertos bienes pueden verse afectados, ya que es necesario acreditar su origen y facilitar su inspección.
Por este motivo, antes de abordar un vuelo internacional de regreso, es fundamental revisar las disposiciones aduaneras del país de destino y completar el documento cuando corresponda.
¿Qué es la declaración jurada?
La declaración jurada aduanera es un procedimiento mediante el cual el viajero informa a las autoridades sobre los productos que transporta en su equipaje cuando estos superan las franquicias permitidas o están sujetos a controles especiales. Entre ellos pueden encontrarse:
- Grandes sumas de dinero en efectivo
- Mercancías para fines comerciales
- Alimentos
- Productos de origen animal o vegetal
- Medicamentos
- Equipos electrónicos en determinadas cantidades
- Otros artículos cuya importación está regulada
¿Qué mercancías deben declararse?
Además de sus pertenencias personales, los viajeros pueden ingresar mercancías al país siempre que respeten la franquicia aduanera vigente. El límite permitido varía según el medio de transporte utilizado:
- Quienes llegan por vía aérea o marítima cuentan con una franquicia de hasta USD 500
- Quienes ingresan por vía terrestre el monto es de USD 300
No obstante, durante determinados periodos vacacionales este límite puede ampliarse temporalmente a USD 500 como parte del Programa Héroes Paisanos.
Si el valor total de los artículos transportados supera la franquicia autorizada, el pasajero está obligado a declararlos ante la Aduana y, en caso de corresponder, pagar los impuestos aplicables.
Del mismo modo, cualquier persona que ingrese a México con USD 10,000 estadounidenses o más -o su equivalente en otra moneda o instrumentos de pago-debe presentar la declaración correspondiente antes de pasar por el semáforo fiscal.