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Durante años se pensó que vivir más tiempo dependía de entrenar duro o pasar horas en el gimnasio. Sin embargo, el investigador Dan Buettner, especialista en longevidad, asegura que las comunidades con más personas centenarias del mundo funcionan de otra manera: casi no hacen ejercicio formal, pero se mantienen activas todo el día sin proponérselo.

Las Zonas Azules: el mapa de la longevidad

Buettner dedicó más de veinte años a estudiar las llamadas Zonas Azules, regiones de Japón, Italia, Costa Rica, Grecia y Estados Unidos donde vive una cantidad inusualmente alta de personas de 100 años o más.

Según explicó, el denominador común no es el deporte, sino el entorno: “La gente que más vive se mueve de forma natural. No hace ejercicio, pero vive en entornos donde cada desplazamiento supone un paseo, tiene jardines en la parte trasera de sus casas y no dispone de comodidades mecánicas”.

En estas comunidades, las personas caminan de manera espontánea entre 10,000 y 12,000 pasos por día, simplemente por cómo está organizada su vida cotidiana, sin seguir ningún plan de entrenamiento.

En estas comunidades, las personas caminan de manera espontánea entre 10,000 y 12,000 pasos por día.Freepik

Caminar y cultivar: los dos hábitos clave

El especialista identificó dos actividades sencillas que reemplazan al gimnasio y aportan beneficios comparables: caminar y hacer jardinería.

Sobre el primero, fue contundente: “Un paseo diario aporta aproximadamente el 90% de los beneficios de entrenar para una maratón”.

En cuanto a la jardinería, explicó que implica movimientos constantes —agacharse, estirarse, levantar objetos, desplazarse— y que, además, ayuda a bajar el estrés y favorece el consumo de alimentos frescos cultivados en casa.

Para Buettner, la clave no está en buscar la rutina de entrenamiento perfecta, sino en diseñar un estilo de vida donde el movimiento ocurra de forma natural: “Si querés vivir más tiempo sin ir al gimnasio, estas son dos formas eficaces y muy sencillas. Las personas más longevas del mundo no hacen ejercicio: viven en entornos que las animan a moverse de forma natural”.

Y agregó: “Caminá más, cultivá un huerto o cuidá un jardín y aumentá las posibilidades de llegar a una edad avanzada con buena salud”.

A esto se suma un patrón alimentario común en las Zonas Azules: dietas basadas en productos vegetales poco procesados, con las legumbres como pilar central. Buettner destacó especialmente el consumo habitual de porotos, lentejas y garbanzos, junto con cereales integrales, tubérculos, hortalizas y frutos secos.