Más allá de la conmemoración del 8 de marzo, la realidad del mercado mexicano es clara: el emprendimiento y la alta dirección femenina son sinónimos de rentabilidad. La participación de las mujeres ha dejado de ser una estadística de inclusión para convertirse en un factor de éxito financiero, coinciden expertos y estudios al respecto.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, la conversación empresarial en México comienza a desplazarse de la equidad hacia la competitividad. La evidencia apunta a que el talento femenino no solo amplía la participación laboral, sino que también impulsa mejores resultados económicos para las empresas y el emprendimiento.
Digital se escribe con “a”
De hecho, las empresas que venden 100% en línea y cuentan con mujeres en el equipo fundador facturan 218.7% más que el promedio nacional, señala la Radiografía del Emprendimiento en México 2025: edición Mujeres de la Asociación de Emprendedores de México,
Sin embargo, persiste una brecha: aunque 81% de las compañías que operan exclusivamente por internet fueron creadas por equipos mixtos, solo 68% tiene al menos una mujer entre sus fundadoras, lo que revela un amplio margen para fortalecer su presencia en el emprendimiento.
De lo digital al hogar
La contribución femenina a la economía mexicana también se refleja en los hogares. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 3 de cada 10 hogares están encabezados por mujeres, lo que representa 11.5 millones de jefas de familia que toman decisiones financieras clave y generan ingresos para sostener a sus familias.
Muchas de ellas lo hacen a través del emprendimiento. Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo muestran que casi 7 millones de mujeres operan un negocio propio. Sin embargo, gran parte de estas iniciativas se desarrolla bajo condiciones estructurales desiguales.
La ASEM estima que 55% de las fundadoras tiene hijos y más de la mitad asume el cuidado principal del hogar, lo que obliga a una de cada cuatro a dividir su jornada entre la empresa y las responsabilidades familiares. Esta dinámica suele traducirse en una mezcla entre las finanzas del negocio y las del hogar.
“Esta dinámica impacta directamente en las finanzas, porque en muchos casos el hogar y el negocio comparten la misma cartera. Más allá de la disciplina y resiliencia que esto demuestra, abre una oportunidad para el sistema financiero de reconocer esta realidad y diseñar herramientas específicas para estas jefas de familia”, señala Hugh Bruce, Chief Consumer Officer de Círculo de Crédito.
La brecha que lacera: STEM
La brecha también se refleja en sectores estratégicos para el crecimiento económico. De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad, solo 3 de cada 10 profesionistas en carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) en México son mujeres, pese a que ellas representan más de la mitad de la matrícula universitaria.
Además, el World Economic Forum estima que cerrar la brecha de género podría tomar hasta 123 años si se mantiene el ritmo actual.
Para especialistas y empresas, el desafío ya no es únicamente abrir la puerta de entrada a las mujeres, sino crear condiciones laborales y financieras que les permitan permanecer, crecer y escalar sus proyectos en sectores que serán clave para la competitividad de la economía mexicana.