En la década de 1970, un chimpancé llamado Nim Chimpsky se convirtió en el protagonista de un experimento científico que buscaba descubrir si los animales podían aprender lenguaje humano. La investigación, desarrollada por la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, consistió en criarlo en un entorno familiar y enseñarle el lenguaje de señas estadounidense.
Durante el proyecto, el animal aprendió más de 120 señas y comenzó a combinarlas para comunicarse. Sin embargo, el análisis posterior de sus respuestas llevó a los investigadores a cuestionar si realmente había adquirido las capacidades lingüísticas que esperaban demostrar.
La historia de Nim Chimpsky, el chimpancé criado como un humano en la Universidad de Columbia
El proyecto comenzó en 1973, bajo la dirección del psicólogo Herbert S. Terrace, quien buscaba comprobar si un primate podía aprender a comunicarse mediante un sistema de signos humanos.
El chimpancé nació en noviembre de ese año y fue trasladado a Nueva York cuando tenía aproximadamente una semana de vida. Su nombre, Nim Chimpsky, fue elegido como una referencia irónica al lingüista Noam Chomsky, quien sostenía que el lenguaje era una capacidad distintiva de los seres humanos.
De acuerdo a lo explicado en Columbia News, el animal fue criado inicialmente por una familia humana y, posteriormente, convivió con sus entrenadores en un entorno preparado para estimular su aprendizaje.
¿Cómo le enseñaron más de 120 señas al chimpancé Nim Chimpsky?
Los investigadores utilizaron el lenguaje de señas estadounidense (ASL), un sistema de comunicación visual que permite expresar palabras y conceptos mediante movimientos de las manos.
Nim recibió entrenamiento diario para aprender signos relacionados con objetos, acciones y necesidades. Entre ellos se encontraban expresiones equivalentes a comer, beber, jugar, abrazar y pedir más.
Con el tiempo, el chimpancé llegó a utilizar 128 señas y produjo combinaciones de dos o más signos. Algunas de sus secuencias parecían pequeñas frases, lo que inicialmente llevó a Terrace a considerar que podía estar desarrollando una estructura lingüística.
El proyecto buscaba determinar si esas combinaciones eran espontáneas y si respondían a reglas similares a las que utilizan los seres humanos para construir oraciones.
¿Por qué los científicos cuestionaron los resultados del experimento?
En 1979, Terrace y sus colaboradores publicaron un estudio en la revista científica Science, titulado Can an Ape Create a Sentence?
Para elaborar el trabajo, analizaron más de 19,000 expresiones de Nim que contenían dos o más señas. Aunque algunas combinaciones parecían tener cierta regularidad, el análisis de las grabaciones reveló un problema.
Los investigadores observaron que, en muchas ocasiones, los entrenadores realizaban una seña antes de que Nim la repitiera. Esto indicaba que el chimpancé podía estar imitando las indicaciones de sus maestros para obtener recompensas, en lugar de construir mensajes espontáneos.
La investigación concluyó que no existían pruebas suficientes para afirmar que Nim había aprendido a formar oraciones con una estructura gramatical humana.
¿Qué ocurrió con Nim Chimpsky cuando terminó el proyecto?
En 1977, después de aproximadamente cuatro años de entrenamiento, el experimento llegó a su fin. Nim fue trasladado nuevamente al Instituto de Estudios de Primates de Oklahoma.
Posteriormente, fue vendido a un laboratorio de investigación biomédica. Su situación generó preocupación entre organizaciones defensoras de los animales y, finalmente, fue trasladado a Black Beauty Ranch, un santuario ubicado en Texas.
Allí pasó sus últimos años. Nim murió el 10 de marzo de 2000, a los 26 años, por un ataque cardíaco, según informó The Washington Post.