

La operación militar “Furia Épica”, lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán se perfila como una de las campañas bélicas más costosas de los últimos años.
Según una estimación preliminar del Pentágono, el conflicto genera un gasto de 1,000 millones de dólares diarios y, dependiendo de su duración, la factura total podría alcanzar los 210,000 millones de dólares.

La ofensiva comenzó el 28 de febrero con ataques que provocaron la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí, y de varios altos cargos del régimen. Seis días después, el conflicto ya dejó más de 1,000 muertos en Irán, seis militares estadounidenses fallecidos en Kuwait y repercusiones en Líbano, Bahréin, Arabia Saudí y Turquía.
Cuándo la guerra llegaría a su fin, según el Pentágono
Las estimaciones sobre la duración varían: Trump habló de cuatro a cinco semanas, mientras que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, proyectó hasta ocho semanas, lo que implicaría un gasto directo de 56,000 millones de dólares.

El escenario más largo, citado por el Comando Central, sitúa el conflicto hasta septiembre, con un costo que superaría los 215.000 millones.
¿Cuánto podría costar en total la guerra contra Irán?
El economista Kent Smetters, del Modelo Presupuestario de Penn Wharton, advierte en una entrevista con el Daily Beast que los costos directos para los contribuyentes podrían llegar a 95,000 millones si la guerra supera los dos meses, a los que habría que sumar 115,000 millones en pérdidas indirectas por el alza energética, interrupciones comerciales e inestabilidad financiera.

Incluso antes del primer disparo, el despliegue previo de más de una docena de buques de guerra y más de 100 aviones en Oriente Medio ya había costado 630 millones de dólares, según la exresponsable presupuestaria del Pentágono, Elaine McCusker.
El impacto económico más allá del gasto militar
La duración del conflicto será el factor decisivo para determinar el costo real de “Furia Épica” sobre las finanzas públicas de Estados Unidos y la estabilidad económica global. Con el enfrentamiento aún en curso y sin una fecha clara de cierre, el debate sobre su precio se intensifica en Washington y en los mercados internacionales.















