

En el marco del Mes de la Salud del Hombre, el Gobierno de México y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, ISSSTE, difundieron información para visibilizar la depresión masculina, un problema de salud pública que suele pasar desapercibido por estigmas culturales.
De acuerdo con datos oficiales, el malestar emocional y la depresión en los hombres no siempre se expresa como tristeza evidente, sino a través de irritabilidad, cansancio extremo o aislamiento. Identificar estas señales a tiempo puede marcar la diferencia y evitar consecuencias graves.

El ISSSTE subrayó que pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino un acto de responsabilidad y amor propio. “Lo importante es reconocer cuando existe un problema. Expresarse, llorar y pedir ayuda también son cosas de hombres”, indicó el ISSSTE en su posicionamiento.
Síntomas de depresión masculina que no debes ignorar
Especialistas desde el Gobierno de México advierten que la depresión en hombres puede manifestarse de manera distinta a como tradicionalmente se describe. En muchos casos, se confunde con estrés laboral, carácter fuerte o agotamiento físico.
El reporte difundido en el Mes de la Salud del Hombre identifica cuatro señales clave que requieren atención:
- Irritabilidad constante: enojo frecuente, baja tolerancia a la frustración o reacciones desproporcionadas.
- Cansancio persistente: fatiga que no mejora con el descanso y sensación continua de estar “apagado”.
- Síntomas físicos: dolores musculares o de cabeza, problemas digestivos o presión en el pecho sin causa médica clara.
- Aislamiento emocional: menor interés en convivir, evasión de conversaciones profundas o distanciamiento de familiares y amigos.
Si estas señales se mantienen por varias semanas y afectan la vida diaria, es fundamental buscar orientación profesional.

Prevención y cuidado: hablar a tiempo puede salvar vidas
El ISSSTE enfatizó que la prevención comienza con el autocuidado integral. La salud mental forma parte de la salud general, al igual que la atención a enfermedades como diabetes, hipertensión o padecimientos cardiovasculares.
- Hablar a tiempo: expresar lo que se siente con alguien de confianza reduce el riesgo de que el problema se agrave.
- Detectar las señales tempranas: si el malestar interfiere con el trabajo, la familia o la vida social, es momento de acudir a un especialista.
- Normalizar la terapia: acudir a apoyo psicológico no es solo para crisis; también es prevención.
- Reducir la autoexigencia: reconocer límites personales es parte del bienestar emocional.

“La prevención salva vidas”, reiteraron las autoridades sanitarias al llamar a romper mitos en torno a la masculinidad y la salud mental. En este Mes de la Salud del Hombre, el mensaje es claro: cuidar la mente también es una responsabilidad y un acto de fortaleza.















