

Bogotá está a punto de experimentar una transformación significativa. La capital de Colombia se encuentra en la fase final de lo que será el metro elevado más largo de América del Sur, con la llegada de los trenes provenientes de China.
Con un avance del 80,37% en las obras y más de 15,000 trabajadores operando simultáneamente, las pruebas comenzaron en mayo de 2026 mientras la obra entra en su recta final. La operación comercial continúa prevista para 2028.
La ciudad que más tiempo tardó en establecer un sistema de metro en la región se dispone a transformarse en la que posea el sistema más ambicioso de todos.

Desde China llegan trenes autónomos con inteligencia artificial, listos para operar sin conductor
Cada unidad tiene seis vagones y opera de forma completamente automática: sin conductor a bordo, con señalización inteligente CBTC, frenado automatizado y cuatro motores eléctricos, lo que asegura recorridos más silenciosos, rápidos y eficientes en comparación con los sistemas tradicionales.
Una vez en el puerto de Cartagena, las unidades son transportadas por tierra hasta el patio taller de Bosa, en el sur de Bogotá, donde se llevan a cabo revisiones técnicas adicionales antes de su integración al sistema.
Los vagones son fabricados por CRRC Corporation Limited, considerada una de las principales compañías de material rodante a nivel global, en la ciudad china de Changchun. El proceso de producción es riguroso: antes de su salida de China, cada tren recorre hasta 2.500 kilómetros en pruebas tanto manuales como automáticas para certificar que todos sus sistemas operen adecuadamente. Posteriormente, son trasladados al puerto de Qingdao, desde donde inicia su viaje marítimo hacia Colombia.
Este mes arriban tres nuevas unidades, con lo que Bogotá acumulará 13 de los 30 trenes previstos para la operación comercial completa.

24 kilómetros elevados para unir sur y norte: las obras más ambiciosas de la historia de Bogotá
Uno de los aspectos más relevantes subrayados por las autoridades se refiere a la **integración multimodal**: 10 de las 16 estaciones tendrán conexión directa con rutas de TransMilenio, permitiendo a los usuarios realizar transbordos entre sistemas sin necesidad de salir al exterior.
Las intervenciones progresan simultáneamente en algunos de los corredores más congestionados de la ciudad, tales como la avenida Villavicencio, la avenida Primero de Mayo, la NQS, la calle Octava Sur, la avenida Caracas y la calle Primera. El viaducto ha superado los 13 kilómetros construidos y las 16 estaciones proyectadas se encuentran en diversas fases de desarrollo a lo largo del trayecto.
La Línea 1 contempla una red elevada de aproximadamente 24 kilómetros que conectará el suroccidente de la ciudad, desde el patio taller de Bosa, hasta la calle 72 al norte. Se considera la obra de infraestructura urbana más significativa que haya llevado a cabo Bogotá en su historia y los datos lo respaldan: más de 15.000 trabajadores activos cada día en múltiples frentes de obra simultáneos.
La expansión que posicionaría a Bogotá como la capital ferroviaria de Sudamérica
El corredor original de 24 kilómetros por sí solo figura entre los más extensos de la región. La empresa constructora, sin embargo, ha ido más allá: ha presentado una propuesta formal para extender el trazado hasta la calle 100, incorporando tres estaciones adicionales y 3,25 kilómetros extra al recorrido. En caso de que la expansión sea aprobada y realizada, Bogotá contaría con el metro elevado más extenso de toda América del Sur, superando a sistemas con años de avance.
Las primeras pruebas dinámicas sobre el viaducto están programadas para junio, en una sección de aproximadamente seis kilómetros que abarca desde el patio taller de Bosa hasta la estación número 4, situada en el sector de Kennedy. Los ensayos se llevarán a cabo inicialmente sin la presencia de pasajeros, con equipos técnicos abordo que verificarán el comportamiento del tren en condiciones reales de operación sobre la estructura elevada.
La Empresa Metro de Bogotá tiene como objetivo que esas pruebas ciudadanas progrese de manera paulatina durante el segundo semestre del año, incorporando más tramos y unidades a medida que el viaducto se encuentre habilitado.
El inicio del servicio al público dependerá de los resultados de dichas pruebas, no obstante, el cronograma sugiere que Bogotá debería contar con su metro en funcionamiento en 2028.













