La Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que está llevando a cabo la modernización de los medidores de luz y aclaró que los usuarios no deben realizar ninguna gestión.
Los técnicos llegarán por zonas, se identificarán, explicarán el motivo del cambio y retirarán el equipo antiguo en una sola visita. El trámite no tiene costo para el hogar y el proceso completo es rápido: instalación, verificación de funcionamiento y listo.
La CFE cambiará los medidores de luz y así funcionarán los nuevos
Los viejos medidores de luz dependían de visitas periódicas para tomar lecturas, lo que abría la puerta a errores, estimaciones incorrectas y cobros que no coincidían con el consumo real. Los nuevos equipos AMI —Infraestructura de Medición Avanzada— transmiten datos de manera continua y automática.
Eso significa que el organismo público recibe en todo momento información precisa sobre el uso de energía de cada vivienda, puede detectar fallas en el instante y tiene capacidad para actuar sin depender de un inspector en el campo. Para el usuario, la promesa es una factura más exacta y una atención ante cortes mucho más veloz.
CFE irá casa por casa: qué pasará con quiénes no abran la puerta
Si al momento de la visita los técnicos no pueden ingresar al domicilio, el cambio del medidor no puede realizarse en esa ocasión.
En general, la instalación queda reprogramada para otra fecha en la misma zona, ya que el procedimiento requiere acceso al equipo que se encuentra dentro o en el perímetro de la vivienda.
Esto no implica una sanción inmediata, pero sí puede retrasar la modernización del servicio. En algunos casos, la CFE puede dejar notificación o volver a programar la visita hasta completar el cambio del medidor.
Además, por no permitir la instalación, el usuario se estaría perdiendo de un servicio de mejor calidad, con mediciones más precisas, menos errores en la facturación y una respuesta más rápida ante fallas o cortes de energía.
Menos “diablitos”: la tecnología que hace casi imposible manipular el medidor de luz sin que la CFE lo sepa
Uno de los objetivos no declarados —pero evidentes— del programa es combatir las conexiones ilegales y las alteraciones de medidores de luz, prácticas conocidas popularmente como “diablitos” que generan pérdidas millonarias al sistema eléctrico. Los nuevos equipos están diseñados para detectar irregularidades en tiempo real y registrar cualquier manipulación, lo que eleva considerablemente el riesgo de ser detectado.
La modernización de la red no sólo beneficia a la CFE en términos económicos: también contribuye a estabilizar el suministro de luz para todos los usuarios, ya que las conexiones clandestinas sobrecargan la infraestructura local y pueden provocar apagones en barrios enteros.