

En 2014, el estado de Virginia en Estados Unidos modificó la reglamentación para renovar la licencia de conducir que afecta principalmente a las personas mayores de 75 años. La reforma también impacta a los mexicanos residentes.
En Estados Unidos, y también para los residentes mexicanos en el país norteamericano, la licencia de conducir representa mucho más que un simple permiso para manejar; este documento funciona como identificación oficial en prácticamente cualquier trámite, desde abrir una cuenta bancaria hasta ingresar a edificios federales.

La medida recorta el período de validez de la licencia y establece requisitos adicionales que no aplican para el resto de los conductores.
Cuáles son los requisitos para renovar la licencia de conducir después de los 75 años
La principal diferencia está en los plazos. Mientras un conductor común puede obtener su licencia con validez de ocho años, quienes tienen 75 años o más solo reciben un documento válido por cuatro años. Además, elimina por completo la posibilidad de hacer este trámite desde casa a través de internet, por lo que deberá realizar el trámite de manera presencial en las oficinas del Departamento de Vehículos Motorizados de Virginia (DMV).
Según la agencia estatal, esta medida responde a la necesidad de verificar personalmente que el solicitante mantiene las capacidades físicas indispensables para circular con seguridad, poniendo especial énfasis en la visión.
En qué casos la licencia de conducir será rechazada
Lo que puede resultar en un rechazo automático de la licencia de conducir puede ser por dos motivos clave:
- No aprueba el examen de visión.
- No presenta una declaración de visión con menos de 90 días de antigüedad.
Para muchas familias mexicanas en Virginia, esto también significa reorganizar la logística familiar, ya que padres o abuelos pueden necesitar acompañamiento para cumplir con estos requisitos.
La modificación representa un ajuste importante comparado con lo que existía antes de 2014, cuando estas restricciones comenzaban recién a los 80 años; al adelantar el límite a los 75, el estado amplió considerablemente el número de personas afectadas por estas normas más estrictas.















