En esta noticia

Los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y bajo el poder que su investidura les otorga, avalaron un cambio trascendental en materia penal. A partir de este fallo judicial, una persona puede perder el beneficio de enfrentar su proceso en libertad si durante la investigación aparecen pruebas que acrediten que el delito es grave.

Es así como la SCJN confirmó la validez del artículo 568, fracción V, del Código de Procedimientos Penales para la Ciudad de México. Según la Corte, la revocación de la libertad bajo caución protege el proceso penal y evita riesgos para víctimas y sociedad.

El Pleno de la Suprema Corte puso fin a las llamadas telefónicas de cobranza y ahora las financieras pueden ser sancionadas si incumplen con sus obligaciones (foto: archivo).
El Pleno de la Suprema Corte puso fin a las llamadas telefónicas de cobranza y ahora las financieras pueden ser sancionadas si incumplen con sus obligaciones (foto: archivo).

La Suprema Corte avala retirar la libertad cuando el delito se vuelve grave

La decisión se originó en un proceso penal por violencia física y verbal contra una mujer adulta mayor. El imputado obtuvo inicialmente la libertad bajo caución porque las lesiones fueron consideradas “no graves” por la autoridad judicial.

Posteriormente, un dictamen pericial concluyó que una de las heridas “ponía en peligro la vida”, por lo que la persona juzgadora reclasificó el delito como grave y ordenó revocar la medida cautelar concedida al acusado.

Fallo de la Corte
Fallo de la Corte

Un precedente que redefine la libertad bajo caución en México

La Suprema Corte sostuvo que el término “apareciere” utilizado en la ley es suficientemente claro y permite revocar la libertad cuando surgen nuevos elementos durante la instrucción que cambian la gravedad atribuida al delito.

El Tribunal también enfatizó que la revocación no elimina garantías procesales. La persona imputada conserva “medios ordinarios de defensa”, control judicial y la posibilidad de volver a solicitar el beneficio si las circunstancias cambian posteriormente.

Con este fallo, la SCJN confirmó el amparo negado al procesado y estableció un precedente relevante: la libertad bajo caución no es definitiva y puede retirarse cuando nuevas pruebas acrediten riesgos graves para la víctima o la sociedad.