

En tiempos en donde Internet era sinónimo de ruido, un personaje mujeriego y machista se convirtió en una polémica celebridad. Tanto sus detractores como aquellos que celebraban su humor no dejaban de ver a El Mono Mario, una serie de animación para adultos, realizada en Flash y enfocada en el público masculino por su contenido triple X.Los comienzosLa serie nació en agosto del 2000 en Internet y, en pocos meses, pegó el salto: pasó del monitor a la televisión, de un éxito under a la masividad. El Mono y sus secuaces pasaron a formar parte del programa de espectáculos Intrusos; del video Angelitos culones, de Memphis, la blusera; y llegaron a estar en la grilla de MuchMusic.
Pero, además de haber surgido en medio del boom puntocom, la serie debió afrontar la crisis local de 2001. Como consecuencia, la serie dejó de emitirse en 2003. Nos quedó la espina y queríamos retomarlo algún día. Tuvimos la mala suerte de que nos tocó la peor crisis de la Argentina. Era nuestro mejor momento y era el peor momento económico. El hecho no nos permitió generar ingresos y el modelo terminó siendo no redituable, sostuvo Gastón Pérez Carossio, guionista del Mono Mario a Infotechnology.com, quién forma parte del equipo de seis personas dedicadas a la creación de la tira.
El retorno llegó en 2011. Tras una experiencia frustrada en formato app, los creadores se volcaron, en 2013, a publicar los videos en la plataforma YouTube. El éxito fue tal que El Mono terminó convirtiéndose en una serie de culto.El futuroHoy, tenemos un crecimiento muy fuerte fuera de la Argentina y, en esta segunda etapa, al no hacer publicidad acá pasamos desapercibidos. Desde que lo relanzamos, no tuvimos gran difusión. La mayoría no sabe que volvió, ya que muchos lo conocieron por la televisión, sostuvo.
De todas maneras, los números no son menores. Según informó Pérez Carossio, el canal de YouTube de El Mono Mario recibe un promedio de 70.000 reproducciones por día, de las que un 35% provienen de la Argentina, un 16% de México y un 11% de Colombia, entre otros países.
Felix Ramallo@felixramallo










