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Nanotecnología for export

No todo es software o hardware. El mercado local se puebla con casos de empresas que apuestan por el desarrollo de soluciones en formato de pulgada para el mundo. El negocio que anticipan los proyectos en marcha. Cómo se financian.

Un desinfectante con poder residual para evitar que las bacterias afecten e infecten las manos. Una crema que, usada en pequeñas cantidades, permitirá que la piel se mantenga siempre lozana aunque pasen los años. Telas con micropartículas que o bien no se mojan, o bien dan calor, o bien refrescan. Los ejemplos siguen. En la Argentina, y en el mundo, las aplicaciones de la nanotecnología en diversos sectores de la economía es una realidad.

Manos libres, de bacterias

Uno de los casos locales en marcha es el de Adox, una empresa que fabrica equipamiento médico y soluciones de limpieza y desinfección para hospitales. Otro, el de Lipomize, que se dedica a la creación de liposomas que mejoran cremas cosméticas, productos de nutrición y, hacia adelante, medicamentos. En el medio, hay una decena de empresas, muchas pymes, que encaran proyectos vinculados con la mejora de lo que ya hacen para agregar valor, diferenciarse de la competencia y hacerse un lugar en el mundo. Sin olvidar otro tanto grupo de investigadores.
Fue a través de la relación con la Fundación Argentina de Nanotecnología (FAN) que los resposnables de Adox se conectaron con el Conicet para desarrollar un desinfectante de manos más poderoso que lo existente en el mercado. "El problema más grande en el sector de la salud es la enfermedad hospitalaria, y las manos son el aspecto más complejo a abordar, como también las superficies de estos espacios. De modo que desarrollamos nanopartículas para desinfectantes", dice a IT Business, Javier Viqueira, presidente de Adox, empresa ubicada en Ituzaingó, provincia de Buenos Aires. El producto trabaja en dos niveles: mata la bacteria y retrasa el crecimiento de las bacterias en manos y superficies.
Para crear el producto, la firma encaró un trabajo de investigación y desarrollo, que duró dos años, sobre la base de la investigación realizada previamente por el Conicet. El objetivo era aplicar esa investigación a un producto en particular. El desinfectante está pasando las pruebas, ensayos y registros necesarios para presentarlo oficialmente en septiembre próximo.
En cuanto al costo que puede tener una empresa para encarar un proceso productivo de estas características, Viqueira indica que "está en la investigación y el desarrollo. La ganancia se obtiene en que nos genera mucho valor y posicionamiento de mercado. Nosotros obtuvimos la financiación de la FAN. Pero lo realmente valioso fue la investigación y desarrollo realizada previamente en la ciencia básica y que fue financiado por el Estado". La empresa cuenta con un staff de 70 personas, de las cuales 60 se encuentran en planta, y genera una facturación anual de $ 60 millones.

Esa piel

La aplicación de nanopartículas liposomales fue lo que encaró Lipomize, una empresa de productos liposomales a medida, para mejorar el transporte de activos en productos cosméticos, de nutrición y, a futuro, farmacéuticos. Fue fundada en 2012 y está ubicada en el Parque Tecnológico Litoral Centro de Santa Fe.
"Tenemos dos ramas de desarrollo de productos. Los insumos liposomales, semiterminados para el sector cosmético, y los insumos para nutracéutica", detalla Martín Díaz, director de Lipomize. Con fondos obtenidos a través del programa Nanopymes, la firma trabaja en el desarrollo y producción de liposomas de calidad farmacéutica, es decir, en el desarrollo de nanopartículas liposomales que mejoran el transporte de activos. "Esas nanopartículas harían que, por ejemplo, los activos de los remedios oncológicos o antibióticos tengan una mejor llegada hacia la zona en la que deben actuar, de modo que el organismo absorba la dosis de manera completa, y el efecto sea mucho más efectivo", explican en la empresa.
En la industria cosmética, donde ya hay aplicaciones concretas, estos productos nano encapsulan un ingrediente en particular. Al estar encapsulado, el liposoma penetra mejor en la piel, por ejemplo, el ácido hialurónico. En el caso de una crema, con menos cantidad, se obtiene un mejor resultado porque todo el producto termina siendo absorbido por la piel y no sólo una parte. "En los suplementos dietarios, el liposoma que se introduce en una bebida de reposición de nutrientes aumenta la biodisponibilidad porque toma distintos caminos a los de los productos tradicionales y aumenta la absorción, además de enmarscarar el sabor feo y proteger a los ingredientes para que los ácidos del organismo no lo destruyan y sea más fácil de ser absorbido, tal como es el caso del hierro", añade Díaz.
El trabajo de la investigación y aplicación, tal como lo hace Lipomize, es incipiente en la región. En la Argentina, hay dos empresas más que trabajan en esta área, aunque Díaz destaca que "nuestro modelo de negocios está basado en la especialización de los liposomas hechos a medida". Modelo de negocios que hoy ya tiene su línea para cosmética y para nutracéutica.

Posicionamiento y exportaciones

Para Viqueira, cualquier empresa que tiene volumen de ventas puede aplicar cualquiera de las investigaciones básicas para productos nanotecnológicos. "Para una firma chica, es un gasto nuevo pero, si se trata de una organización donde ya se trabaja en marketing y en promociones, existe la costumbre de agregar valor al producto". El ejecutivo destaca, en este sentido, el trabajo llevado adelante con científicos, profesionales de la salud, del sector farmacéutico y, también, lo realizado con grupos de usuarios. "Ya exportamos a distintos países de América latina. Pero no habíamos desarrollado productos nuevos en 10 años y perdimos posicionamiento de mercado. Sin embargo, esto nos mejora inmediatamente nuestra posición y rentabilidad como empresa puesto que, ahora, tenemos productos de más alta tecnología a buen precio", afirma el presidente de Adox. La compañía exporta el 5% de sus productos cuando hace 10 años ese nivel alcanzaba al 40% del total de su producción. "Creemos que estos productos nos pueden relanzar", agrega. Entre las razones figura el hecho de que, en productos de higiene hospitalaria de alta tecnología hay poca competencia.
A esto se debe sumar que Adox también desarrolla productos de electrónica para el sector de la salud, básicamente equipamiento de limpieza. "Queremos combinar la tecnología de equipamiento con la de limpieza, porque la rentabilidad pasa por el insumo. Estamos fabricando lavadoras de estetoscopios, de mamaderas, de instrumental quirúrgico. Y esto nos favorece para ser más competitivos afuera. Queremos hacer el lanzamiento conjunto del equipamiento con los productos de limpieza porque es la mejor manera de comercializar las líneas de productos", concluye Viqueira.
Con una visión similar se manejan en Lipomize. La compañía ya exporta casi el 30% de su producción a 10 países de Asia Pacífico, Medio Oriente y Europa, entre los que se encuentran España, Polonia, India, Vietnam e Irán. "Tenemos precios muy competitivos para ingresar a esos mercados, como España. Al ser una empresa nueva, pequeña, contamos con cierta flexibilidad que, pese a no llegar a clientes enormes, nos permite alcanzar a otros con menor escala y nos adaptamos a sus necesidades", indica. La empresa tiene un plantel de ocho personas y su facturación en 2014 fue de $ 2 millones.
El ejecutivo aclara que los productos basados en nanotecnología liposomal suelen ser más caros que los que no la tienen y pertenecen a la categoría premium. Y funcionan también muy bien con la aparatología, especialmente en el caso de la cosmética. En este punto, cualquier mujer sabe qué tan buena resulta una limpieza de cutis con punta de diamante. Díaz desliza que, si a ese tratamiento se le suman las cremas basadas en principios nanotecnológicos, los resultados son mucho mejores e impactantes.
Los casos presentados dan cuenta de que la nanotecnología puede generarle un valor más que agregado a la industria de la información local.