El conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel continúa sumando nuevos episodios. El más reciente tiene al nuevo ayatolá, Mojtaba Jamenei, afirmando en su primera aparición pública que el estrecho de Ormuz seguirá cerrado, lo cual tiene implicancias directas con el precio del petróleo a nivel mundial.
Sin embargo, otro pareciera comenzar a tomar desde Europa, donde el ministro de Defensa del Reino Unido, John Healey, apuntó directamente a la “mano oculta” de Vladímir Putin en la estrategia de ataques masivos con drones llevada a cabo por Irán.
Healey visitó la base conjunta de Erbil, en el norte de Irak, que ha sufrido durante la madrugada de este jueves uno de esos ataques. Los sistemas de defensa antiaérea lograron interceptar dos de esos aparatos.
El ministro británico escuchó directamente de boca del teniente general Nick Perry, jefe del operativo conjunto de la base, que está convencido de que Rusia trasladó al ejército iraní y a las milicias que apoya este país por toda la región las tácticas para lograr que el uso de los drones sea más eficaz, basada en la propia experiencia de las fuerzas del Kremlin en la guerra de Ucrania.
“Vuelan mucho más bajo y de ese modo resultan mucho más problemáticos”, señaló Perry. Los drones Shahed, un diseño iraní que Rusia incorporó a su arsenal, demostraron ser una herramienta de guerra particularmente eficaz en el conflicto que arrasa Medio Oriente.
“No creo que nadie se sorprenda de que la mano oculta de Putin esté detrás de algunas de las tácticas y de las capacidades potenciales de Irán”, lanzó Healey a los periodistas que viajaron con él hasta la base. El funcionario británico señaló a Rusia como principal beneficiaria de la subida de los precios del crudo derivada de los ataques en el estrecho de Ormuz. Esos ingresos adicionales van directamente dirigidos a la financiación del esfuerzo bélico ruso en Ucrania, denunció.