Moscú celebró este sábado su desfile anual del Día de la Victoria en la Plaza Roja, con motivo del 81º aniversario del triunfo del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi, que Rusia considera su Gran Guerra Patriótica.

En ese marco, el presidente Vladímir Putin aseguró que “el conflicto con Ucrania está llegando a su fin”. Sus declaraciones cobran especial relevancia dado que los festejos se realizan en pleno alto el fuego de tres días (del 9 al 11 de mayo), que incluye suspender todo ataque así como el intercambio de 1000 prisioneros de cada país.

Así lo anunció este viernes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un mensaje en Truth Social, aclarando que “la celebración en Rusia es con motivo del Día de la Victoria; del mismo modo, se celebra en Ucrania, dado que este país también fue un elemento fundamental y jugó un papel capital en la Segunda Guerra Mundial”, escribió Trump en un mensaje en Truth Social.

“Esta solicitud fue realizada directamente por mí, y agradezco enormemente que haya sido aceptadai”, añade el texto. El republicano sumó su esperanza de que esta tregua sea “el principio del fin de una guerra muy larga, letal y arduamente librada”.

Trump concluyó revelando que prosiguen las conversaciones para tratar de poner fin al conflicto -“el mayor desde la Segunda Guerra Mundial”, según escribió- y que cada día se está “más cerca de lograrlo”.

Captura de redes

En paralelo, se supo que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, está dispuesto a reunirse con el jefe del Kremlin, Vladímir Putin, en cualquier lugar excepto Moscú.

Así lo reveló est sábado el asesor de la oficina presidencial ucraniana Serguí Leshchenko: “No en Moscú, porque es la capital del Estado agresor. Ese formato de negociaciones es imposible”.

En respuesta, Yuri Ushakov, asesor del Putin, afirmó este sábado, como hizo en su momento el presidente ruso, que Moscú está dispuesto a recibir en cualquier momento a Zelenski en la capital rusa.

Por otra parte, Putin insistió a Irán y Estados Unidos en la propuesta de almacenar el uranio enriquecido iraní en territorio ruso para lograr avances en la cuestión del programa nuclear iraní, puesto sobre la mesa en sus negociaciones de paz, algo que Moscú ya hizo en 2015.

“Nuestra propuesta sigue sobre la mesa. Yo creo que es una buena propuesta. Si la aceptan, Irán puede estar completamente seguro de que estará transportando su material (nuclear) a un país amistoso”, dijo el líder ruso en rueda de prensa.

Además, añadió que Moscú desea seguir cooperando con Teherán en el desarrollo de la energía nuclear con fines civiles, como es el caso de la central de Bushehr en la costa del golfo Pérsico.

“Lo importante es desescalar la situación, pero me parece que nadie aceptaría eso (almacenar el uranio en suelo iraní), ni EE.UU. ni Israel. Y la negociación se ha encallado”, señaló.

Putin advirtió que en caso de que el conflicto entre Washington y Teherán se agudice y conduzca “a un aumento del nivel de confrontación, todos saldrán perdiendo”.

También planteó que “bajo mi punto de vista, no hay ya partes interesadas en la continuación de este enfrentamiento”.

En tanto, el presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró que espera “hoy mismo” (por este sábado) una respuesta de Irán a la más reciente propuesta de su país para poner fin a la guerra.

“Supuestamente tengo que recibir una carta (de Irán) esta noche. Ya veremos cómo va el asunto”, explicó Trump a medios a la salida de la Casa Blanca.

El mandatario republicano también aseguró que si no hay entendimiento con Teherán volverá a reactivar la operación para escoltar cargueros a través del estrecho de Ormuz, a la que bautizó como Proyecto Libertad.

“Podríamos retomar Proyecto Libertad si las cosas no salen”, dijo Trump, quien añadió que el operativo pasaría a llamarse entonces “Proyecto Libertad Plus”.

A su vez, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, afirmó hoy que la República Islámica estaba estudiando la propuesta estadounidense para poner fin a la guerra.

Washington tiene como máximo objetivo lograr que Teherán anule o reduzca el alcance de su programa nuclear, especialmente en lo que se refiere al enriquecimiento de uranio, como condición para detener la guerra que inició junto a Israel el pasado 28 de febrero y que ha provocado el cierre de Ormuz, por donde transita parte importante de los hidrocarburos que se exportan globalmente.