Este domingo, más de 158 millones de ciudadanos acudirán a las urnas en Brasil para elegir al próximo presidente, con el actual mandatario, Lula da Silva, y Flávio Bolsonaro, como los dos contendientes que polarizan el escenario.
Sin embargo, el país vecino no elegirá solo a una nueva cabeza del Ejecutivo: también se definirán diputados y senadores nacionales, al igual que gobiernos estaduales y legislaturas locales.
Cabe señalar que, si ninguna fórmula presidencial obtiene la mayoría exigida, la definición se trasladará a un balotaje, una instancia que se llevará a cabo el domingo 25 de octubre.
Con 13 fórmulas presidenciales inscriptas ante el Tribunal Superior Eleitoral (TSE), el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva buscará la reelección frente a una variada oferta opositora que tiene al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair, como principal contendiente.
Elecciones Brasil 2026: ¿qué cargos se votan este domingo?
En las elecciones generales de este domingo, la ciudadanía brasileña elegirá al presidente y vicepresidente para un mandato de cuatro años que iniciará el 5 de enero de 2027. También se pondrán en juego las 27 gobernaciones y sus respectivas vicegobernaciones, incluyendo la del Distrito Federal.
Además, el proceso electoral contempla la renovación de las 513 bancas de la Cámara de Diputados y 54 escaños del Senado Federal —equivalentes a dos tercios de la cámara alta, con dos representantes por cada estado y el Distrito Federal—. Asimismo, se votarán diputados estaduales y, en el caso de Brasilia, diputados distritales para las cámaras locales.
Según informó el Tribunal Superior Eleitoral (TSE), cada elector deberá realizar seis selecciones en la urna. El orden comienza con el diputado federal y sigue con el diputado estadual o distrital. Luego se eligen los dos senadores, el gobernador con su vice y, finalmente, la fórmula presidencial.
Uno por uno: quiénes son los candidatos para las elecciones en Brasil
Para la presidencia se presentaron 13 candidaturas. Estas son:
- Luiz Inácio Lula da Silva y Geraldo Alckmin, por el Partido de los Trabajadores (PT) y el Partido Socialista Brasileño (PSB).
- Flávio Bolsonaro y Alfredo Gaspar, por el Partido Liberal (PL).
- Ronaldo Caiado y Gilberto Kassab, por el Partido Socialdemócrata (PSD).
- Romeu Zema y Eduardo Girão, por el Partido Novo.
- Augusto Cury y Júlio Delgado, por Avante.
- Renan Santos y Aroldo Medina, por Missão.
- Rui Costa Pimenta y Antônio Carlos, por el Partido da Causa Operária (PCO).
- Samara Martins y Raquel Brício, por Unidade Popular (UP).
- Edmilson Costa y Cleusa Santos, por el Partido Comunista Brasileiro (PCB).
- Hertz Dias y Vanessa Portugal, por el Partido Socialista dos Trabalhadores Unificado (PSTU).
- Wilson Grassi y Suêd Haidar, por Democrata.
- Clariana Barão y Fabiana Torquato, por Democracia Cristã (DC).
- Leonardo Avalanche y Silvia Hellen da Silva Pereira, por el Partido Renovador Trabalhista Brasileiro (PRTB).
Previamente, la Justicia Electoral había rechazado la postulación presidencial directa de Pablo Marçal por el Partido Renovador Laborista Brasileño (PRTB), motivo por el cual fue reemplazado en la boleta por Leonardo Avalanche dentro de ese espacio.
Cómo funciona el sistema de conteo de votos en Brasil
En Brasil no hay traslado de cajas ni escrutinio a mano en la mayoría de las mesas. Cuando termina la votación, la propia urna electrónica cuenta los votos de su sección y, según explica el Tribunal Superior Electoral (TSE), imprime el Boletín de Urna (BU).
Ese documento muestra el resultado de esa sección, con los votos de cada candidatura y de cada partido, y cuántos electores fueron a votar.
Por norma, se imprimen cinco copias del BU y una de ellas se pega en la puerta del lugar donde funcionó la sección. Además, las urnas arrancan la jornada en cero: el TSE difundió que la llamada “zerésima” comprueba que cada máquina empieza a funcionar sin ningún voto cargado.
Una vez impreso el boletín, los datos se graban en un dispositivo extraíble, la “media de resultado”, que la Cámara de Diputados describió como una especie de pendrive con trabas electrónicas de seguridad. Ese dispositivo se retira de la urna, se lleva a las juntas electorales y desde ahí los datos se transmiten a los sistemas de la Justicia Electoral.
La urna no tiene conexión a internet ni a otras redes de datos, por lo que la transmisión se hace por una red de comunicación usada específicamente para eso. En lugares de difícil acceso hay procedimientos propios para enviar la información.
Antes de sumar, los sistemas del TSE chequean la autenticidad y la integridad de cada archivo. Una de las etapas es la verificación de la firma digital, que confirma que el resultado lo produjo la urna registrada para esa sección. Recién ahí el dato entra a la totalización general.
Desde 2022, la votación es unificada en todo el país según la hora de Brasilia. Eso se traduce en horarios locales distintos para que el cierre coincida: mientras el Distrito Federal y los estados en el huso de Brasilia votan de 8 a 17, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Rondônia, Roraima y buena parte de Amazonas lo hacen de 7 a 16, y Acre y el oeste de Amazonas, de 6 a 15.
Qué necesita un candidato para ganar las elecciones de Brasil en primera vuelta
Habrá segunda vuelta para presidente si ningún candidato supera el 50% de los votos válidos en la elección del 4 de octubre. Esa es la única condición para definir la Presidencia de Brasil en la primera ronda: el artículo 77, parágrafo 2.º, de la Constitución Federal de 1988 establece que resulta electo el candidato registrado por un partido que obtenga la mayoría absoluta de los votos, sin computar los blancos ni los nulos.
No hay un piso mínimo de participación ni una diferencia mínima sobre el segundo. Para presidente y gobernador no existe un número mínimo de electores para que pueda haber balotaje: el criterio es el resultado, y si nadie alcanza la mayoría absoluta de los votos válidos, hay una segunda disputa entre los dos más votados.