

Mucho se especula si los conflictos entre Israel y Palestina, o la invasión de Rusia a Ucrania, que ya lleva tres años, podrían ser el virus que incube a la Tercera Guerra Mundial. Por lo pronto, en este complejo momento, un país de Latinoamérica trabaja para estar preparado en caso de que eso suceda.
Se trata de Brasil, que en los últimos años se ha transformado en la indiscutible potencia militar de la región, consolidando su posición como una fuerza capaz de rivalizar con potencias globales y superando incluso a países como Irán en capacidad de defensa.
Según el ranking 2025 de Global Fire Power (GFP), ocupa el puesto 11 a nivel mundial entre 145 países evaluados, convirtiéndose en el único país sudamericano entre las 15 principales potencias militares del planeta. Esta posición se refleja en suimpresionante puntuación PwrIndx de 0,2415, donde una puntuación de 0,0000 se considera "perfecta".
Un ejército que desafía a las grandes potencias
La supremacía militar brasileña se sustenta en cifras contundentes. De acuerdo con datos del The World Factbook de la CIA, el país cuenta con más de 376.000 militares activos y una reserva que supera el millón de personas, lo que lo convierte en la fuerza más numerosa de América Latina. Esta capacidad humana se complementa con un presupuesto anual para defensa que alcanzó los u$s 22.947 millones en 2024, según datos del propio gobierno.
Este robusto financiamiento permite a Brasil mantener operativa una fuerza terrestre moderna con más de 2200 vehículos blindados, además de una armada y fuerza aérea en constante renovación. La inversión garantiza el despliegue efectivo en puntos estratégicos como la Amazonía, las fronteras y las regiones marítimas, asegurando una cobertura nacional sólida.

Tecnología de última generación y autonomía industrial
Una de las grandes ventajas estratégicas de Brasil radica en su capacidad de producción militar nacional. Empresas como Embraer, Avibras y Ares han desarrollado aviones, drones, vehículos blindados y sistemas de misiles con estándares internacionales.
El Ministerio de Defensa brasileño confirma que el país ya opera con cazas Gripen E/F, helicópteros tácticos y aviones KC-390, y ha iniciado pruebas del submarino nuclear Álvaro Alberto, el primero en su tipo en la región.
La apuesta por la autonomía tecnológica se refleja en una inversión significativa: cerca del 7,4% del presupuesto de defensa se destina a investigación, desarrollo y producción nacional. Esta estrategia reduce la dependencia de importaciones y refuerza la autosuficiencia bélica, desde la construcción del primer submarino nuclear de América Latina hasta la producción de aviones de combate de última generación.

Liderazgo regional indiscutible
La clasificación de Global Fire Power, basada en más de 60 factores que incluyen el tamaño y calidad de las unidades militares, la situación financiera, las capacidades logísticas y la geografía, revela una brecha significativa entre Brasil y el resto de la región.
El ranking sudamericano según el informe 2025 muestra:
- Brasil: PwrIndx 0,2415 (puesto 11 mundial)
- Argentina: PwrIndx 0,6013 (puesto 33 mundial)
- Colombia: PwrIndx 0,8353
- Chile: PwrIndx 0,8361
- Perú: PwrIndx 0,8588
- Venezuela: PwrIndx 0,8882
- Ecuador: PwrIndx 1,3021
- Bolivia: PwrIndx 1,7221
- Paraguay: PwrIndx 1,9044
- Uruguay: PwrIndx 2,1385
La distancia entre Brasil y Argentina, el segundo país de la región, es notable: mientras Brasil se ubica en el puesto 11 mundial, Argentina ocupa el puesto 33, evidenciando una gran diferencia en términos de poderío militar.

Proyección internacional y diplomacia de defensa
El posicionamiento de Brasil no solo se debe al tamaño de su ejército o a su tecnología, sino también a su capacidad logística, presencia territorial y experiencia en operaciones multinacionales.
El país ha participado en numerosas misiones de paz de la ONU y mantiene influencia directa en organismos como la Conferencia de Ejércitos Americanos y UNASUR Defensa.
Su rol como potencia regional se ha consolidado tanto en el terreno militar como en la diplomacia de defensa, estableciendo una estrategia basada en la autosuficiencia, la innovación tecnológica y la presencia territorial en zonas estratégicas.

Un futuro de liderazgo regional
Con inversiones crecientes en tecnología, equipamiento y desarrollo autónomo de defensa, Brasil se posiciona no solo como la principal potencia militar de América Latina, sino como una fuerza capaz de desempeñar un rol clave en la estabilidad regional y proyectar poder más allá de sus fronteras.
Esta consolidación militar representa un cambio en el equilibrio de poder regional y establece a Brasil como el referente indiscutible en materia de defensa en el continente sudamericano, superando ampliamente a países tradicionalmente considerados potencias militares en otras regiones del mundo.














