

Las autoridades paquistaníes reforzaron este viernes las medidas de seguridad en su capital, Islamabad, con el despliegue del Ejército, fuerzas paramilitares y centenares de efectivos policiales, en vísperas de las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán previstas para este sábado por la mañana.
Todos los accesos a la llamada Zona Roja —el enclave que alberga los principales edificios gubernamentales y sedes diplomáticas de la capital— fueron cerrados y solo puede ingresar personal autorizado.
Sobre las principales avenidas se instalaron retenes y se intensificaron los controles en toda la ciudad, y los comercios y mercados ubicados en los alrededores de la Zona Roja permanecen cerrados.
“Islamabad está en alerta máxima y cientos de efectivos de la Policía, los Rangers y el Ejército están desplegados en la ciudad”, indicó a la agencia EFE Taqi Jawad, portavoz de la Policía capitalina.
El ministro del Interior, Mohsin Naqvi, presidió una reunión especial para revisar el plan logístico y ordenó “garantizar todas las medidas posibles para la hospitalidad y seguridad de las delegaciones”. Se estableció una sala de control en el Ministerio del Interior.
Los equipos de avanzada de ambos países ya se encuentran en Islamabad, según fuentes de seguridad. Para facilitar la llegada de las delegaciones, el canciller Ishaq Dar anunció una exención de visado: las aerolíneas podrán embarcar a delegados y periodistas de los países participantes sin documentación previa, y las autoridades migratorias emitirán el permiso a la llegada.

Irán condiciona su participación al Líbano
La incertidumbre sobre la realización del encuentro creció este viernes luego de que fuentes iraníes advirtieran que Teherán no acudirá a las negociaciones si Israel no detiene sus ataques en el Líbano.
La información fue difundida por las agencias Fars y Tasnim, ambas vinculadas a la Guardia Revolucionaria Islámica. Hasta el momento, el gobierno iraní no emitió un pronunciamiento oficial.
La disputa gira en torno al alcance del alto el fuego temporal de 14 días mediado por Pakistán, que entró en vigor el miércoles. Mientras Irán y Pakistán sostienen que el acuerdo incluye el territorio libanés, Estados Unidos e Israel afirman que el cese aplica exclusivamente a otros frentes y no contempla el Líbano.
“Las negociaciones siguen suspendidas hasta que Estados Unidos cumpla sus compromisos en relación con el alto el fuego en el Líbano.”— Agencias Fars y Tasnim, vinculadas a la Guardia Revolucionaria de Irán.

La propuesta iraní de diez puntos
Si las delegaciones se sientan a negociar, lo harán sobre la base de una propuesta de diez puntos presentada por Irán.
El documento incluye el mantenimiento del control iraní sobre el estrecho de Ormuz, el reconocimiento del derecho de la República Islámica al enriquecimiento nuclear, el levantamiento de las sanciones internacionales y el cese definitivo de las hostilidades, incluyendo los ataques contra el movimiento chií Hizbulá en el Líbano.
Por qué Pakistán oficia de mediador
Pakistán mantiene relaciones diplomáticas activas con Washington y con Teherán, lo que le permite interlocutar con ambas partes en simultáneo.
El país comparte frontera con Irán y tiene vínculos históricos tanto con el mundo árabe como con el persa. Fue el gobierno de Islamabad el que facilitó el alto el fuego temporal de 14 días que entró en vigor el miércoles, generando la ventana diplomática actual.
En paralelo, Pakistán y Afganistán concluyeron esta semana una ronda de conversaciones mediada por China, con el compromiso de reducir la tensión en su frontera compartida, lo que refuerza el rol de Islamabad como sede de diálogo regional.













