

El Parlamento de Kosovo aprobó hoy la declaración de independencia unilateral de Serbia, poniendo fin a un largo capítulo en la sangrienta separación de la ex Yugoslavia.
La asamblea votó adoptar una declaración de independencia leída por el primer ministro Hashim Thaci, quien declaró a Kosovo como "un estado soberano, democrático e independiente".
"Nosotros, los líderes de nuestra gente, elegidos democráticamente, proclamamos mediante esta declaración a Kosovo como un estado soberano independiente", dijo Thaci a la asamblea. "Esta declaración refleja la voluntad de la gente", agregó.
Miles de personas festejaban en las calles de la ex Yugoslavia.
La economía de Kosovo, es una de las más subdesarrolladas de Europa, con una renta per cápita calculada en apenas unos 1.500 euros al año.
Su gran esperanza es la minería, con materias primas como el cinc, plomo, níquel, cromo, oro y sobre todo el carbón, que constituyen la tercera reserva más importante del continente.
El desempleo supera en muchas regiones el 40% y el tejido social sufre por el hecho de que los kosovares que trabajan para organismos internacionales disfrutan de sueldos mucho más elevados que sus colegas empleados en empresas locales.
Un reciente estudio del Instituto de Estudios Económicos Comparados de Viena (WIIW) indica que Kosovo tiene potencial para crecer entre un 7 y 8% por año, mientras que Serbia podría hacerlo a un ritmo del 5% anual.
Ambas partes se beneficiarían de una solución pacífica, ya que no tendrían que invertir en sus fuerzas armadas ni en la reconstrucción de posibles destrucciones en un conflicto.










