

El peso colombiano cerró una jornada reciente en $3593, un valor no registrado desde 2021, y se consolidó como la moneda emergente con mejor desempeño frente al dólar en el último año, con una apreciación del 19,78%. Así lo señalaron medios locales, que destacaron el liderazgo del peso dentro de un grupo amplio de divisas de economías en desarrollo.
Ese resultado ubica al peso colombiano por encima del forinto húngaro (17,40%), el real brasileño (16,50%) y el rand sudafricano (15,98%), entre otras monedas que también se fortalecieron frente al dólar en ese período.
Por qué el dólar viene perdiendo terreno
La tendencia bajista del dólar se viene consolidando desde noviembre de 2024, cuando la divisa estadounidense tocó un máximo de $4409 frente al peso, en un contexto marcado por la elección de Donald Trump, que reactivó la apuesta por una moneda más débil para ganar competitividad comercial.

Según explicó El Colombiano, a ese factor se sumó el anuncio de un alto el fuego de 10 días entre Israel y Líbano, que redujo la aversión al riesgo en los mercados globales y favoreció la valorización de las monedas emergentes en general. En ese entorno, el peso colombiano se destacó como el de mayor ganancia relativa dentro del grupo.
El petróleo, las remesas y el turismo como motores del peso
El economista Andrés Langebaek, exvicepresidente de Anif, explicó que desde fines de febrero el peso se vio especialmente beneficiado por la suba en los precios del petróleo, que pasó de niveles cercanos a USD 65 por barril a valores que rondaron los USD 90, impulsando el valor del principal producto de exportación colombiano.
A eso se suman otros ingresos clave: las remesas alcanzaron USD 12.708 millones, frente a USD 11.468 millones en 2024, un incremento de más de USD 1000 millones. Los ingresos por turismo, en tanto, pasaron de USD 8699 millones a USD 9427 millones, consolidando otra fuente relevante de divisas para el país, según detalló el analista.
El carry trade, otro factor que atrae capitales a Colombia
Mauricio Acevedo, estratega de divisas y derivados de Corficolombiana, señaló que el atractivo del carry trade es otro de los pilares detrás del fortalecimiento de las monedas emergentes.
El mecanismo consiste en aprovechar la diferencia de tasas de interés entre economías: mientras países como Suiza ofrecen tasas cercanas al 0% y Japón ronda el 0,75% anual, en Colombia la tasa se ubica en 11,25%, lo que incrementa el atractivo para los inversores internacionales.
Ese diferencial, sumado a condiciones de relativa estabilidad en la región, ha impulsado los flujos de capital hacia América Latina, beneficiando en particular al peso colombiano dentro del universo de monedas emergentes.
Qué pasó con el resto de las monedas emergentes
El fortalecimiento frente al dólar fue generalizado, aunque con diferencias según cada economía. Más atrás en el ranking aparecen el peso mexicano (14,34%), el ringgit malayo (11,56%), el peso chileno (10,32%) y el sol peruano (8,28%). Con avances más moderados figuran el renminbi chino (7,06%), el zloty polaco (5,15%), el baht tailandés (3,77%) y el dólar taiwanés (3,01%).

En el extremo opuesto, las monedas que más perdieron terreno frente al dólar en ese período fueron el peso argentino (-16,38%), la lira turca (-15,29%) y la rupia india (-8,12%), reflejando las presiones particulares que enfrentan esas economías.














