
El cuerpo humano no está pensado para soportar los fuertes impactos de los choques a alta velocidad, eso lo sabemos todos. Por eso la ciencia y la tecnología se preocupan en que los autos sean cada vez más seguros. Pero la Comisión de Transporte de Australia se le ocurrió el ejemplo contrario: ¿y si diseñamos cómo debería evolucionar el cuerpo humano para poder soportar choques a alta velocidad?
De esa idea nació Graham, un modelo de humano bastante diferente y, algunos podrían decir, hasta desagradable. No es solamente un diseño en computadora: Graham es un modelo real e interactivo que muestra, punto por punto, cómo el cuerpo humano podría soportar esos impactos si evolucionase correctamente. La sorpresa es que Graham, aunque comparte algunas características humanas, no se parece a ningún humano vivo hoy.
El proyecto se centra en mostrar ocho zonas cruciales en los impactos: el cerebro, el cráneo, la cara, el cuello, las costillas, la piel, las rodillas y los pies. Zona por zona, describe cómo los choques podrían sentirse menor. Para dar un ejemplo: el cráneo de Graham es bastante más grande, para poder soportar la presión del liquido espinal que puede juntarse en caso de colisiones.












