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Renaiss es una software factory rosarina especializada en datos e inteligencia artificial que, en poco más de dos años, pasó de cero a trabajar para empresas como Meta, Epic Games y el Mercado Argentino de Valores. Detrás hay tres ingenieros egresados de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) con un historial poco convencional y una filosofía que los diferencia en un mercado saturado de promesas: antes de hablar de IA, hay que entender qué pasa con los datos.

Rodrigo “Roda” Azziani, Joaquín Colombo y Mauro Abbatemarco se conocieron en la facultad y tardaron algunos años en terminar de alinearse. Colombo y Abbatemarco siempre tuvieron un perfil técnico muy definido. Azziani llegó por otro camino: coordinó programas de ajedrez, publicó poesía, participó en olimpiadas de matemática y ganó el campeonato argentino universitario en esa disciplina. Cuando se sumó a sus amigos para armar una cooperativa de programadores, hacía todo lo que ellos no hacían: contabilidad, contratos, gestión.

De la UNR a Meta y Epic Games

Con el tiempo, la cooperativa creció. Apareció un socio norteamericano y fundaron Six Nines (nombre que remite al 99,9999%, el estándar más alto de confiabilidad en sistemas), que llegó a tener 40 empleados y terminó trabajando para Facebook (Meta) y Epic Games, la compañía creadora de Fortnite. Esa etapa les dio algo que no tiene precio en el mundo tecnológico: roce real con los grandes referentes de Silicon Valley y la experiencia de operar al nivel de exigencia que esos clientes imponen.

En mayo de 2023, la empresa fue adquirida por una multinacional. La transacción se cerró rápido, sin margen para armar una estrategia de continuidad. El único camino posible era bajar las persianas, indemnizar al equipo y decidir si empezar de nuevo.

Renaiss revela que las empresas buscan implementar IA, pero la integración requiere un cuidado especial de los datos.
Renaiss revela que las empresas buscan implementar IA, pero la integración requiere un cuidado especial de los datos.

El viaje que definió todo

Antes de dar el próximo paso, los tres socios hicieron algo que pocos se permiten: pararon. Recorrieron durante un mes Miami, San Francisco, Austin y Nueva York, activando los contactos que habían construido en los años anteriores. Lo que encontraron en ese viaje no fue un plan de negocios. Fue algo más difícil de cuantificar.

“De alguna manera ese viaje nos permitió sacarnos el miedo acerca del know how que habíamos acumulado los años previos”, dice Azziani. “Nos dimos cuenta que teníamos un saber y un saber hacer que eran valiosos para la industria y que podía funcionar. No sabíamos el tiempo que nos podía llevar pero nos pusimos una fecha límite: si en 18 meses no podíamos hacer funcionar el negocio, bajábamos los brazos. Por suerte la historia decidió otro camino”.

Volvieron a Rosario y fundaron Renaiss, en el sentido literal de renacer. En poco más de dos años, el equipo pasó de cero a más de 60 personas, con una red de directos e indirectos que llega a 150. Sus clientes hoy incluyen a Meta, Globant, el Mercado Argentino de Valores, ECI (Estados Unidos) y HAMS (Alemania).

Los fundadores de Renaiss aprovecharon su experiencia de trabajo con empresas de Silicon Valley.
Los fundadores de Renaiss aprovecharon su experiencia de trabajo con empresas de Silicon Valley.

Primero los datos, después la IA

En un mercado donde casi todos hablan de implementar modelos y conectar herramientas, Renaiss llegó con otra posición: muchas empresas no necesitan inteligencia artificial, al menos no todavía.

“La mayoría de las empresas que están usando IA en Argentina se encargan de conectar herramientas y sistemas para poder consultar información o generar un output”, explica Azziani. Y agrega: “Nosotros entendemos que para poder trabajar a gran escala administrando datos de forma sostenida tenemos que primero trabajar sobre ellos, entenderlos, masajearlos. De otra forma nos exponemos a problemas presentes o —lo que es peor— futuros, donde la inversión ya está hecha y la rectificación produce duplicación de costos y esfuerzos”.

Esta lógica tiene consecuencias concretas: es habitual que lleguen clientes con intención de implementar IA y se vayan con una solución completamente distinta. “Muchas veces, decimos ‘no necesitás IA’, porque entendemos que el problema que tiene necesita para resolverse un proceso, una integración, una mejora en el modelo de negocios”, describe, y explica: “Usualmente es menos costoso, pero más complejo hacia la empresa que necesita rediseñarse”.

El enfoque de Renaiss combina dos verticales. Por un lado, infraestructura y seguridad en la nube, para empresas que operan con grandes volúmenes de datos y necesitan escalar sin perder control. Por otro, desarrollo e inteligencia artificial: modernización de software, proyectos de implementación de IA y adopción concreta en procesos operativos. Esto último abarca automatización de clasificación de documentos, análisis de texto, chatbots especializados y sistemas de recomendación personalizados.

Trabajar para gigantes desde Rosario

Operar desde Argentina para clientes como Meta o Epic Games implica un estándar de exigencia que Azziani describe sin eufemismos. “No hay otro camino que volverse muy exigentes, primero hacia adentro, y luego con todo el ecosistema que constituye la organización”, dice. “Desde los procesos de entrevistas, las validaciones técnicas en vivo, hasta la seguridad con la que nos vinculamos con los dispositivos de trabajo”.

La distancia, para Renaiss, no es el problema que muchos suponen. “En la industria del software no suele ser un obstáculo, y culturalmente somos similares al mercado estadounidense, además de contar con una misma banda horaria y buen inglés”, sostiene Azziani. “Por lo demás, se trata de aprender a soportar la presión y saber que los problemas o la magnitud de los mismos son nuevos cada día”, añade.

El equipo tiene sede en Rosario, pero el 50% trabaja en forma remota desde Buenos Aires, Entre Ríos, Jujuy, Chaco, Río Negro, Córdoba, Misiones, Mendoza y Capital Federal. Para sostener la cultura a distancia, dos veces al año se juntan en algún punto del país. El próximo encuentro está fijado para el 1 de agosto: caña con ruda y tecnología.

El experto en no vender

Dentro del trío fundador, Rodrigo Azziani es la cara más visible. No tanto por el cargo sino por el perfil: da charlas TED, tiene una columna de radio sobre tecnología, corre triatlones y sigue publicando libros de poesía. Él mismo se define, con cierta ironía, como “experto en no vender”.

“No suelo ir a ver qué puedo facturar sino qué necesita realmente la empresa. Muchas veces me llaman por una app y lo que necesitan es otra cosa”, explica. Es esa misma lógica , escuchar antes que ofrecer, la que, según él, explica gran parte del crecimiento de Renaiss en un mercado saturado de promesas tecnológicas.

Lo que empezó como una apuesta con fecha de vencimiento hoy es una empresa con presencia en cuatro países, clientes de la talla de Meta y una convicción que se fue consolidando con cada proyecto: en el mundo de la inteligencia artificial, el dato bien trabajado vale más que el modelo más sofisticado.