
La cuenta era simple pero el resultado cambió todo. Patricio Seoane, presidente de Internet Services SA, tenía sobre la mesa el proyecto de desplegar fibra óptica en Gualeguay, una ciudad entrerriana de 43.000 habitantes. Sin incentivos fiscales, la inversión de u$s 1,5 millones se hubiera hecho por etapas, cubriendo primero una zona y luego expandiendo según el flujo de caja.
Pero cuando Entre Ríos incorporó las redes de telecomunicaciones al RINI, su Régimen de Incentivo a Nuevas Inversiones, el proyecto saltó al primer orden de prioridad. Seoane buscaba localidades sin saturación de competencia, con insatisfacción de clientes respecto a los proveedores actuales y acceso a postes para el tendido. Gualeguay cumplía los tres requisitos. “Sin la promoción no es que se caía el proyecto, pero sin dudas nos decidimos a cablear toda la ciudad en lugar de hacerlo por zonas”, explica.
Internet Services se convirtió así en la primera empresa de telecomunicaciones de Entre Ríos en acceder formalmente al RINI, un régimen provincial que replica a escala local la lógica del RIGI nacional. Los beneficios son contundentes: exención de Ingresos Brutos por 15 años sobre el excedente de facturación, liberación del impuesto automotor e inmobiliario, reducción en la tarifa eléctrica y bonificaciones municipales. “El principal beneficio está en Ingresos Brutos, zuno de los impuestos más regresivos que tiene la Argentina”, apunta Seoane, que además de CEO es vicepresidente de Contenidos de CABASE, la Cámara Argentina de Internet.
41% en impuestos: la carga fiscal sobre los proveedores de Internet
Según un estudio de CABASE y el Centro de Estudios en Finanzas Públicas de la UNLP, los proveedores de internet en la Argentina soportan una carga tributaria promedio del 41,5%, con más de 20 tributos y tasas que varían entre 38,6% y 48,5% según el tamaño y la localización. Ingresos Brutos, con un promedio del 4,21%, que llega al 5,5% en provincias como Chubut, Neuquén, La Rioja y Tucumán, pega especialmente duro en las pymes porque afecta en cascada.
La incorporación de las redes de fibra al RINI no fue casual. Fue el resultado de gestiones que Seoane, con sus “dos sombreros”, empresario y directivo de cámara, motorizó junto a CABASE. “Nos explicaron que las finanzas provinciales no están en su mejor momento, pero que si invertíamos, ellos ponían su parte”, cuenta.

Plan de expansión: once ciudades más y consolidación del sector
Internet Services tiene 25 años en el mercado y opera en 29 ciudades de cuatro provincias, con 35.000 clientes y facturación anual de u$s 12 millones. El 65% de sus ingresos viene del negocio minorista y el 35% del mayorista, proveyendo conectividad a otros ISPs del interior. En Gualeguay esperan sumar más de 3000 clientes en el primer año, con una oferta que incluye desde 300 hasta 800 Mbps, TV HD, packs de fútbol premium y servicios de valor agregado como cámaras de vigilancia y mesh (red WiFi distribuida en toda la vivienda).
El despliegue es acelerado: tres cuadrillas trabajando en simultáneo para pasar 19.000 hogares, el 98% de la ciudad, en 90 días. “En las ciudades chicas, hacerlo en etapas tiene un efecto adverso. Los interesados se acercan al local y hay que decirles ‘vuelva en tres meses’, desperdiciando el impacto del lanzamiento”, explica Seoane.
El modelo ya tiene planes de expansión: cuatro ciudades más de Entre Ríos en el primer semestre de 2026 y siete adicionales en los próximos 24 meses. Otras provincias miran de cerca. CABASE viene impulsando conversaciones en Santa Fe, Córdoba, Corrientes y Misiones. “Vienen lentas para nuestro gusto, pero estamos convencidos de que el precedente del gobernador Frigerio va a motorizar decisiones”, confía Seoane. Sin el RINI, no descartan proyectos en otras provincias, pero hoy el mayor incentivo está en Entre Ríos.
El 65% de los ingresos de Internet Services viene del negocio minorista. Esperan sumar más de 3000 clientes en Gualeguay durante el primer año.
Sobre el futuro del sector, Seoane anticipa un proceso de consolidación. “Es propio de una industria de capital intensivo que tiende a la concentración. En la Argentina pasó de largo por los ciclos de crisis. Con una macro estabilizada, seguramente veremos que los pequeños serán adquiridos por los medianos que buscarán escala competitiva”, dice.











