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Una histórica fábrica de indumentaria de Catamarca cerrará para siempre tras más de seis años de actividad.

La decisión dejó sin empleo a 20 trabajadores, que ahora enfrentan un escenario de incertidumbre en medio de la compleja situación que atraviesa el sector textil en distintas provincias de la Argentina.

La empresa Indumentaria Catamarca S.A. cerrará definitivamente su fábrica a fines de agosto.

El cierre impactó de lleno en la economía local, ya que la empresa era una de las referencias de la producción de ropa en la zona.

Si bien durante años logró sostener su actividad, la caída del consumo, el aumento de los costos y las dificultades para mantener la producción terminaron afectando la continuidad del emprendimiento.

La empresa Indumentaria Catamarca S.A. cerrará definitivamente su fábrica a fines de agosto.Mundogremial

Si bien la empresa, instalada en el Parque Industrial El Pantanillo, llegó a contar con una dotación de 150 empleados durante su etapa de mayor actividad; la caída de la demanda provocó una reducción progresiva del personal desde comienzos de 2026.

La noticia generó preocupación entre los empleados despedidos y también entre comerciantes y proveedores vinculados a la firma, que dependían de manera directa o indirecta de su funcionamiento.

Por qué cerró la fábrica de ropa y qué pasará con los trabajadores

Según trascendió, Indumentaria Catamarca, que llegó a trabajar con marcas como Lacoste y Puma, atravesaba una situación económica complicada desde hacía varios meses y con menor cantidad de empleados.

En este contexto, las dificultades para sostener los niveles de producción y ventas terminaron acelerando una decisión que parecía inevitable.

Entre los factores que golpean a la industria textil argentina se encuentran:

  • La caída del consumo interno.
  • El aumento de los costos operativos.
  • La menor demanda de productos textiles.
  • Las dificultades para sostener puestos de trabajo.

Los 20 empleados afectados fueron notificados sobre la finalización de sus tareas. No obstante, persiste la incertidumbre respecto de los pasos que seguirán en relación con las indemnizaciones y las alternativas laborales disponibles en la región.

La situación volvió a poner el foco sobre las dificultades que enfrentan pequeñas y medianas empresas vinculadas a la confección de prendas, uno de los rubros más sensibles frente a los cambios en el poder adquisitivo de los consumidores.

La crisis del sector textil suma otro caso de impacto regional

El cierre de esta fábrica se suma a otros episodios registrados en distintos puntos del país durante los últimos años. Diversas empresas del rubro advirtieron sobre la pérdida de competitividad y los problemas para sostener la actividad en un contexto económico desafiante.

En este sentido, especialistas del sector señalan que la industria de la indumentaria continúa atravesando una etapa de reestructuración, marcada por menores niveles de producción y cambios en los hábitos de consumo.

Si bien cada caso tiene características particulares, el resultado suele ser similar: reducción de personal, suspensión de actividades o cierre definitivo de establecimientos que durante años fueron una fuente de empleo para cientos de familias.

La baja definitiva de esta emblemática fábrica de ropa representa un nuevo golpe para el empleo local y vuelve a reflejar las dificultades que atraviesa la actividad textil en Argentina.