Tras más de 20 años de actividad, el Hipermercado Libertad de Godoy Cruz, Mendoza, bajó definitivamente sus persianas. La caída del consumo y una reestructuración del sector obligaron a la cadena a vender 12 de sus 14 sucursales a La Anónima, pero esta sede quedó afuera del acuerdo.
En total, 75 personas se quedaron sin trabajo: 68 bajo convenio y 7 empleados jerárquicos. Ahora, el conflicto pasó a otro terreno: cómo les van a pagar la indemnización.
Por qué cerró el Hipermercado Libertad de Mendoza
El local abrió en 2003 y llegó a ser un símbolo comercial de la zona oeste del Gran Mendoza. Con el correr de los años, cerca del 40% de los empleados seguía en la empresa desde aquella apertura.
La baja sostenida en las ventas llevó a Callejas, actual dueña de la marca, a vender la mayoría de las sucursales a La Anónima, del grupo Braun. Esta fue la única sede que no logró revenderse.
Antes del cierre, hubo una liquidación de stock con descuentos de hasta el 80% en determinados productos, algo habitual en este tipo de procesos para reducir el remanente de mercadería antes de bajar la persiana.
La empresa mantiene charlas con empresarios interesados en el predio, con el objetivo de que siga vinculado a la actividad comercial y, eventualmente, se puedan conservar algunas fuentes de trabajo en el lugar.
El cierre se da, además, en un contexto más amplio de caída del consumo que golpea al sector de supermercados y comercios minoristas en distintas provincias del país, no solo en Mendoza.
Cómo sigue el conflicto por las indemnizaciones
El foco del conflicto ya no está en el cierre en sí, sino en cómo cobran los despedidos. La empresa propuso pagar la indemnización legal en cuotas, y el gremio rechazó esa modalidad.
Según explicó el sindicato local, la oferta de la compañía incluye:
- 75% de la indemnización en 6 cuotas
- 80% en 9 cuotas
- 100% en 12 cuotas
El Centro Empleados de Comercio de Mendoza cuestionó duramente la propuesta y pide que el pago se realice en un plazo más corto, dado que muchos trabajadores llevan más de dos décadas en la empresa.
La preocupación es mayor entre quienes tienen mayor antigüedad, porque el monto de indemnización que les corresponde es más alto y, en consecuencia, el impacto de cobrarlo en cuotas también lo es.
Por ahora no hay acuerdo cerrado entre las partes. Mientras tanto, los 75 trabajadores esperan una definición sobre cuándo y cómo van a recibir lo que les corresponde por ley.
El gremio insiste en que el pago en un solo plazo, o en la menor cantidad de cuotas posible, es la única forma de no afectar económicamente a familias que en muchos casos dependieron durante más de 20 años de ese mismo sueldo.
La incertidumbre también afecta a los proveedores locales y a los comercios vecinos, que veían en el hipermercado un polo de atracción de público para toda la zona de Godoy Cruz.