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A la hora de pensar en cuáles son los hábitos para mantener una vida saludable y, por ende, envejecer de la mejor manera; los expertos en salud coinciden en descanso, comida, salud mental y ejercicio. Sin embargo, en este último está la verdadera clave, según nuevas investigaciones, ya que gran parte del bienestar se concentra en la capacidad funcional de los músculos. Pero no se trata solo de la estética o del tamaño, hay un factor que influye más y que cambia todo lo que pensábamos al respecto.

En los últimos años la ciencia llevó adelante una basta cantidad de investigaciones que probaban los beneficios para el ser humano en una dieta saludable y equilibrada, un descanso correcto según la edad, el descenso del estrés y, por supuesto, una rutina de actividades físicas a la semana.

La fuerza puede llevar a un envejecimiento bueno

El secreto para envejecer bien

En cuanto al ejercicio se reivindicó el desarrollo de masa muscular que, según la médica especialista en metabolismo, Gabrielle Lyon, se trata del “órgano de la longevidad”. Sin embargo, esto puede prestarse a confusiones, ya que cualquiera podría interpretar que debe anotarse en el gimnasio para aumentar el tamaño de los músculos de brazos y piernas.

En realidad, el verdadero truco para envejecer bien no es buscar un gran tamaño de músculo, sino buscar más fuerza, es decir, hacer más énfasis en qué peso se puede levantar y que tan rápido.

Qué dicen los expertos al respecto

Uno de los expertos que se refirió al tema fue el doctor Donald Dengel, profesor de fisiología del ejercicio en la Universidad de Minnesota, quien en diálogo con The New York Times aseguró que el objetivo, a medida que se envejece, debe ser construir o mantener la fuerza, y no la masa muscular. Por supuesto, los que recién comiencen ganarán fuerza y músculo, sea cual sea el ejercicio.

Si bien es cierto que se puede ganar fuerza con repeticiones de peso ligero, lo más eficiente según el profesor es levantar cada vez más peso. Por ejemplo, se puede hace tres a seis repeticiones de un peso que suponga el 75% del esfuerzo máximo de la persona. Tiene que ser lo suficientemente pesado para que las últimas repeticiones se sientan difíciles. Todo esto en una sesión de 20 minutos, según recomendó el doctor.

Se recomienda centrarse en la fuerza y no en el tamaño del músculo

Estar ligado a la fuerza a lo largo de la vida se resume en menor porcentaje de adquirir enfermedades crónicas, sufrir caídas y de limitaciones a la hora de los quehaceres rutinarios, como limpiar la casa, subir unas escaleras, llevar bolsas de supermercado, caminar por la ciudad, entre muchas otras.

Cada vez son más las personas de tercera edad que le dan importancia al entrenamiento de fuerza en sus rutinas. Cabe destacar que siempre se debe realizar cualquier actividad asesorado con un profesional, ya que todas las personas son diferentes y necesita un entrenamiento personalizado.