El panorama sobre el fenómeno de El Niño dio un giro en las últimas semanas y volvió a encender las alertas entre los especialistas por su posible evolución.
Si bien aún no alcanzó su máxima intensidad, los pronósticos más recientes anticipan un escenario que podría modificar las condiciones climáticas durante los próximos meses.
En Argentina, la atención está puesta en sus posibles efectos, ya que un fortalecimiento de El Niño favorecería un aumento de las lluvias intensas, las tormentas y las crecidas de ríos, especialmente entre la primavera y el verano.
El calentamiento del océano Pacífico que podría intensificar el fenómeno de El Niño
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) actualizó recientemente sus proyecciones y elevó del 63% al 81% la probabilidad de que El Niño alcance la categoría de “muy fuerte” entre octubre y diciembre.
El principal cambio que detectaron los organismos meteorológicos internacionales se encuentra en el océano Pacífico ecuatorial, donde la temperatura superficial del mar aumenta a un ritmo superior al esperado, tratándose de uno de los indicadores más importantes para anticipar la evolución de El Niño.
En algunos sectores de esa región, las anomalías térmicas ya superan los 2,7 °C respecto de los valores normales.
El Niño en Argentina: las provincias que podrían recibir más lluvias y tormentas
Si bien cada episodio presenta características propias, los antecedentes muestran que un fenómeno de estas características que se clasifica como “fuerte” suele incrementar la probabilidad de lluvias por encima de los valores normales sobre la Cuenca del Plata.
Las zonas que históricamente reciben un mayor impacto son el Litoral, el este de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, el norte de la provincia de Buenos Aires, además de Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil.
¿Qué efectos puede provocar El Niño?
- Mayor frecuencia de tormentas intensas.
- Precipitaciones persistentes.
- Crecidas de los ríos Paraná y Uruguay.
- Riesgo de inundaciones y anegamientos urbanos.