

Un episodio emocional intenso no solo puede afectar el bienestar psicológico de la persona, sino también puede tener impacto directo en el funcionamiento del corazón: la pérdida de un ser querido, una situación económica difícil, un diagnóstico grave e incluso la ruptura amorosa con una pareja puede desencadenar una condición poco común conocida como el síndrome del corazón roto, que parece ser un infarto; sin embargo, no lo es.

En este sentido, el Dr. Mario Boskis, cardiólogo y especialista en longevidad saludable y gerociencia, dialogó con El Cronista y brindó detalles de qué es el síndrome del corazón roto, cómo se produce y si una persona puede llegar a “morir por amor” ante un episodio de emoción fuerte tras el quiebre amoroso de una pareja.
¿Qué es el síndrome del corazón roto?
Síndrome del corazón roto, también conocido como “Miocardiopatía por estrés”, se trata de un concepto utilizado por primera vez en Japón en la década del 90 para describir cómo una emoción fuerte puede impactar directamente en el corazón. Esta idea comenzó a reconocerse en todo el mundo como una entidad separada al Infarto agudo de Miocardio.
“Los pacientes consultan a la guardia con síntomas de dolor de pecho, similares a un ataque cardiaco. Al realizarse un electrocardiograma aparecen alteraciones que hacen sospechar un problema coronario”, señaló el doctor, pero luego explicó: “El laboratorio puede mostrar enzimas cardíacas altas como se ve cuando se obstruye una arteria del corazón, pero al realizar una cinecoronariografía para verificar la circulación, se evidencia, que sorpresivamente, las coronarias son normales y no hay nada para ‘destapar’”.
La diferencia entre infarto y el síndrome de corazón roto es que en la segunda no existe una obstrucción de una arteria, que solo podrá verificarse realizándose los estudios mencionados.

Entonces surge la duda de qué ocurrió con el paciente en las últimas horas o los días previos, y la respuesta es muy común: un episodio emocional intenso. Desde la muerte de un ser querido, un problema financiero hasta la ruptura amorosa con una pareja.
Según el doctor, el síndrome del corazón roto no es un cuadro frecuente; sin embargo, se puede ver en el 2% de los pacientes que realizan una consulta por sospecha de un infarto.
Existen varias hipótesis de por qué se produce la angina en el pecho. “La liberación de catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) ante la emoción intensa puede por un lado generar una vasoconstricción o “espasmo” importante de una arteria coronaria, cortando la irrigación del musculo cardiaco, generando un déficit de oxigenación al cual llamamos isquemia“, indicó el doctor, aunque es reversible, a diferencia de lo que ocurre cuando la arteria se obstruye. La liberación de catecolaminas también puede dañar de forma directa el músculo del corazón, lo cual genera dolor precordial, similar al infarto.
¿En quiénes es más común el síndrome de corazón roto?
El 90% que padece este cuadro son las mujeres, sobre todo, en la posmenopausia. La mayor incidencia contando ambos sexos es en adultos mayores, ya que existe menor “reserva cardíaca” para enfrentar situaciones agudas y una pérdida de resiliencia fisiológica traducida como “alteraciones en el endotelio vascular y mayor grado de inflamación de base, lo que facilita la aparición de este cuadro”.
¿Alguien puede morir por una ruptura amorosa?
El doctor explicó que el impacto emocional muy intenso puede desencadenar una liberación importante de catecolaminas, es decir, un grupo de neurotransmisores y hormonas que incluyen la adrenalina y la noradrenalina. Estas pueden elevar en forma exagerada la presión arterial y la frecuencia cardíaca con la posibilidad de “gatillar” un evento cardiovascular tal como un infarto de miocardio. “Esto a su vez es un factor de riesgo para la muerte súbita, por lo cual podría existir una relación directa entre una emoción intensa y la posibilidad de morir por ello", concluyó el doctor.

En conclusión, el manejo del estrés de la persona será vital en situaciones críticas de la vida. Tanto las técnicas de reducción del estrés (meditación, terapia, actividades recreativas) y cuidado de la salud mental, como los hábitos saludables (comer bien, dormir lo suficiente y hacer ejercicio) y los controles cardiológicos ayudarán a prevenir este tipo de cuadros.













