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La presión arterial es uno de los controles de salud más importantes, ya que permite detectar una alteración que muchas veces avanza sin síntomas: la hipertensión arterial.

De acuerdo con el Ministerio de Salud de la Nación, la hipertensión se produce cuando aumenta de manera sostenida la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias.

La enfermedad puede permanecer silenciosa durante años y, si no se detecta ni se trata, puede generar complicaciones que afectan al corazón, el cerebro y los riñones.

Por eso, es importante reconocer cuáles son los valores de presión arterial que se consideran elevados y los hábitos que pueden aumentar el riesgo.

¿Cuál es el valor de presión arterial que indica hipertensión?

Según la información oficial del Ministerio de Salud, una persona tiene presión arterial alta cuando los valores superan los 140 mmHg de máxima o los 90 mmHg de mínima. En otras palabras, una presión de 140/90 mmHg o superior requiere evaluación y seguimiento médico.

La presión arterial se expresa mediante dos números: el primero corresponde a la presión sistólica, conocida como máxima, que representa la presión que ejerce la sangre cuando el corazón se contrae.

El segundo valor es la presión diastólica, o mínima, que representa la presión existente en las arterias cuando el corazón se relaja entre un latido y otro.

La Organización Mundial de la Salud también señala que, para establecer el diagnóstico de hipertensión, deben realizarse mediciones en distintos días; ya que una sola medición no es suficiente.

¿Qué hábitos pueden aumentar el riesgo de hipertensión?

La hipertensión puede avanzar durante años sin presentar síntomas.Prostock-Studio

La hipertensión es una enfermedad multifactorial, por lo que no se le atribuye una sola causa.

El Ministerio de Salud identifica distintos factores que pueden favorecer su aparición, entre ellos la alimentación, el sedentarismo y determinados hábitos cotidianos.

Consumir demasiada sal

Una alimentación con exceso de sal puede favorecer el desarrollo de hipertensión. Por eso, se recomienda reducir el consumo de alimentos con alto contenido de sodio y evitar agregar sal de mesa de manera excesiva.

Entre los productos que pueden contener grandes cantidades de sal aparecen los fiambres, embutidos, caldos, sopas instantáneas y conservas.

Tomar alcohol en exceso

El consumo excesivo de alcohol también aparece entre los factores asociados con un mayor riesgo de hipertensión.

En las personas que ya tienen presión arterial elevada, reducir la ingesta de alcohol es fundamental para ayudar a controlar los valores.

Llevar una vida sedentaria

La falta de actividad física es otro de los factores relacionados con la hipertensión.

Entre las actividades mencionadas por el Ministerio de Salud se encuentran caminar, trotar, nadar o andar en bicicleta, durante al menos 30 minutos y la mayor cantidad de días de la semana posible.

Fumar

El tabaquismo es otro de los hábitos que debe evitarse para reducir los factores de riesgo cardiovascular.

El Ministerio de Salud incluye abandonar el cigarrillo entre las medidas que pueden contribuir al control de la presión arterial.

Tener sobrepeso u obesidad

El sobrepeso y la obesidad también están vinculados con un mayor riesgo de hipertensión.

Por eso, mantener un peso adecuado forma parte de las recomendaciones para prevenir y controlar la enfermedad.

¿La hipertensión puede no presentar síntomas?

Una de las principales dificultades para detectar la hipertensión es que puede avanzar durante mucho tiempo sin provocar síntomas.

El Ministerio de Salud advierte que muchas personas pueden tener la presión elevada durante años sin saberlo. Por eso, la única manera de detectar la enfermedad es realizar una medición común de la presión arterial con un tensiómetro, guiado por un médico.

La hipertensión no controlada puede provocar complicaciones graves, entre ellas infarto, accidente cerebrovascular y daño renal.

Cuándo hay que prestar atención: las señales de alerta

Ante una presión elevada pueden aparecer algunas señales de alerta que requieren atención médica. Algunas de los indicios son el dolor de cabeza muy intenso, repentino y diferente de lo habitual, los mareos o el vértigo y la visión borrosa repentina.

También es importante prestar atención a síntomas como dificultad para hablar, confusión, debilidad al mover un brazo o los músculos de la cara, dolor en el pecho o sensación de falta de aire.

Según el Ministerio de Salud, ante estas manifestaciones una persona con hipertensión debe acudir o comunicarse con un servicio de urgencias.