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El plazo fijo es una de las herramientas financieras claves a la hora de sacarle el máximo rendimiento a los pesos por su bajo riesgo y ganancia previsible. Sin embargo, que el capital aumente no significa que el dinero haya ganado valor.

La forma correcta de evaluar si el ahorro conservó el poder de compra es comparar el rendimiento obtenido con la inflación registrada durante el mismo período. Si la tasa que pagó el depósito fue superior al aumento de los precios, el ahorrista obtuvo un rendimiento real positivo. En cambio, si la inflación fue mayor, el dinero perdió capacidad de compra, incluso cuando el banco haya acreditado intereses.

Cómo calcular si un plazo fijo le ganó a la inflación

Para analizar si el plazo fijo le ganó a la inflación puede hacerse una cuenta muy sencilla:

  • Comparar la tasa efectiva del plazo fijo contra la inflación acumulada en el mismo período.
  • Si la tasa del depósito es mayor, el rendimiento fue positivo en términos reales.
  • Si ambas son iguales, el ahorro solo mantuvo su poder adquisitivo.
  • Si la inflación supera la tasa, el plazo fijo perdió contra el aumento de los precios.

Por ejemplo, si una persona invirtió durante un mes con una tasa del 3% y la inflación en el mismo período fue de 2%, obtuvo una ganancia real cercana al 1%.

En cambio, si el plazo fijo rindió 2,5% y la inflación del período fue de 3%, aunque recibió más pesos al vencimiento, ese dinero alcanzará para comprar menos bienes y servicios comparado al momento de realizar la inversión.

Plazo fijo vs inflación: cómo saber si el ahorro realmente conserva poder de compra.Shutterstock

Por qué es importante medir el rendimiento real

La inflación reduce el valor del dinero con el paso del tiempo. Por ese motivo, se aconseja no analizar únicamente cuánto pagó el banco, sino cuánto aumentó el costo de vida durante el mismo lapso.

¿Qué otros factores conviene tener en cuenta?

Además de comparar el plazo fijo con la inflación, antes de invertir conviene analizar:

  • La tasa nominal anual (TNA) y la tasa efectiva anual (TEA).
  • El plazo de inversión.
  • Las expectativas inflacionarias para los próximos meses.
  • La tasa ofrecida por otros bancos.