Médicos de cabecera y odontólogos iniciaron una medida de fuerza que se extenderá durante tres días. El reclamo apunta a una actualización de honorarios y podría afectar la atención de millones de afiliados.
Miles de jubilados y pensionados siguen de cerca un conflicto que amenaza con impactar en uno de los servicios más sensibles del sistema de salud. Desde este lunes comenzó una medida de fuerza impulsada por profesionales que prestan servicios para la obra social de adultos mayores más importante del país.
Desde PAMI buscaron llevar tranquilidad a los afiliados y aseguraron que la medida de fuerza tiene una adhesión limitada. Según indicaron desde el organismo, la mayoría de los médicos continúa atendiendo con normalidad y la atención se encuentra garantizada en todo el país.
La protesta se extenderá durante tres jornadas consecutivas y fue convocada por médicos de cabecera y odontólogos que reclaman mejoras en sus ingresos y cambios en las condiciones de contratación.
¿Cuándo es el paro de médicos y odontólogos del PAMI?
La medida de fuerza se desarrolla durante el lunes 8, martes 9 y miércoles 10 de junio.
Según explicaron las entidades que representan a los profesionales, el objetivo es visibilizar el deterioro que, aseguran, sufrieron los honorarios en los últimos años frente al avance de la inflación y el incremento de los costos operativos.
Los prestadores sostienen que mantener consultorios, afrontar gastos administrativos, adquirir insumos y sostener la atención diaria resulta cada vez más complejo con los valores actuales que perciben por las prestaciones.
Qué reclaman los profesionales
El principal punto de conflicto es la actualización de los honorarios.
Desde los sectores que impulsan el paro afirman que los ingresos quedaron rezagados respecto de la evolución de los precios y remarcan que la situación afecta especialmente a quienes concentran gran parte de su actividad en la atención de afiliados de la obra social.
Además, aseguran que algunos valores abonados por consultas y prácticas médicas ya no alcanzan para cubrir los costos básicos de funcionamiento.
Por qué preocupa la medida de fuerza
La atención médica de millones de jubilados depende en gran medida de los médicos de cabecera, quienes representan la puerta de ingreso al sistema de salud.
Estos profesionales realizan controles periódicos, hacen seguimiento de enfermedades crónicas, emiten derivaciones y coordinan gran parte de la atención sanitaria de los afiliados.
En paralelo, la interrupción de actividades de los odontólogos podría generar reprogramaciones de turnos y demoras en tratamientos ya iniciados.
No obstante, el impacto final podría variar según el nivel de adhesión que registre la medida en cada provincia y localidad, ya que la participación de los profesionales no suele ser uniforme en todo el país.
La oferta que presentó PAMI
Uno de los puntos que mantiene abierto el conflicto es la propuesta de actualización realizada por la obra social.
De acuerdo con lo informado por representantes de los profesionales, la oferta contempla aumentos del 1,9% para junio y otro 1,9% para julio.
Los sectores que impulsan el paro consideran que esos porcentajes resultan insuficientes para recuperar el poder adquisitivo perdido y sostener el funcionamiento de los consultorios.
Mientras continúan las negociaciones, miles de afiliados permanecen atentos a la evolución del conflicto y a la posibilidad de que las partes alcancen un acuerdo que permita normalizar la atención.
Qué respondió PAMI ante el paro
Frente a la medida de fuerza, desde PAMI afirmaron que la atención para los afiliados está garantizada y remarcaron que el paro es impulsado por un grupo reducido de profesionales.
Además, señalaron que la semana pasada la obra social incrementó la cápita de los médicos de cabecera de $ 2.100 a $ 2.400 por afiliado, con retroactividad a mayo.
Desde el organismo también destacaron que continúan abiertas las instancias de diálogo con las entidades que representan a los profesionales para intentar alcanzar un acuerdo que permita destrabar el conflicto.
En ese sentido, indicaron que la mayoría de los prestadores sigue trabajando con normalidad y que el impacto de la medida sería acotado en gran parte del país.