La Armada Argentina llevó adelante una nueva etapa de ejercicios integrados en el Mar Argentino con la participación de buques de combate, patrulleros oceánicos, aeronaves y unidades especiales. El operativo buscó reforzar la coordinación entre distintos componentes de la fuerza y elevar el nivel de preparación ante posibles escenarios operativos.

Las maniobras incluyeron unidades pertenecientes al Comando de la Flota de Mar y a la División Patrullado Marítimo, además del buque logístico encargado de sostener las operaciones en alta mar. El despliegue permitió conformar una Fuerza de Tareas con capacidades combinadas de combate, vigilancia marítima y apoyo logístico.

Entre los medios navales participaron el destructor clase Meko 360 ARA “La Argentina” (D-11), las corbetas clase Meko 140 ARA “Rosales” (P-42) y ARA “Robinson” (P-45), junto al buque logístico ARA “Patagonia” (B-1). A estas unidades se sumaron los patrulleros oceánicos clase Bouchard ARA “Piedrabuena” (P-52) y ARA “Contraalmirante Cordero” (P-54), que integraron el esquema operativo conjunto.

El operativo también contó con un importante componente aeronaval. Participaron un helicóptero AS-555-SN Fennec de la Primera Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros, un avión de exploración P-3C Orion y una aeronave Beechcraft B-200 M de la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima.

Además, intervinieron integrantes de la Agrupación Buzos Tácticos del Comando de Fuerzas de Operaciones Navales Especiales, quienes aportaron capacidades específicas para ejercicios combinados.

Disparo de cañón Bofors de 40 mm desde un destructor Meko 360 de la Armada Argentina.

Durante las distintas fases de entrenamiento se realizaron prácticas de comunicaciones, maniobras tácticas y un reaprovisionamiento de combustible en el mar entre el ARA “Patagonia” y el destructor ARA “La Argentina”, una operación clave para extender la autonomía de las unidades en alta mar.

Las actividades también incluyeron operaciones con aeronaves para detección, seguimiento y designación de objetivos más allá del horizonte mediante el P-3C Orion, además de ejercicios de ataque de superficie en coordinación con la aeronave B-200 M.

En paralelo, se desarrollaron corridas de tiro con cañones de 40 milímetros y ejercicios de visita, registro y captura realizados por los Buzos Tácticos.

El comandante de la Flota de Mar, contraalmirante Pablo Germán Basso, explicó que el entrenamiento fue diseñado con un esquema progresivo para perfeccionar técnicas y tácticas operativas. Según indicó, la mayoría de las actividades previstas pudieron completarse con normalidad y sin inconvenientes.

El oficial también destacó la incorporación de nuevo personal en distintos roles dentro de la fuerza y remarcó que la experiencia obtenida en esta etapa permitirá profundizar futuras instancias de adiestramiento. Estas acciones se articulan con otras operaciones recientes de la Armada, como las tareas logísticas desarrolladas durante la última Campaña Antártica de Verano 2025/26.