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En esta época del año, uno de los problemas más comunes es la humedad que humedece la sal y, en consecuencia, se tapan todos los saleros de la cocina o se forman pequeños grumos.

Sin embargo, cada vez más personas adoptan un truco casero que no es añadirle arroz o granos de café al salero, y que es un método más confiable para eliminar la humedad del salero y mantenerla seca por más tiempo sin alterar su sabor o textura.

En este sentido, será clave la utilización del calor.

Cómo es el método para eliminar la humedad del salero

El método más efectivo no está dentro del salero, sino en cómo se trata la sal antes y cómo se almacena.

Según estudios sobre conservación en climas húmedos, la clave es secar la sal con calor suave y usar un recipiente adecuado.

La clave es secar la sal con calor suave y usar un recipiente adecuado. (Foto: archivo)

El procedimiento es fácil y rápido:

  • Poner la sal en una fuente amplia.
  • Llevarla al horno a temperatura baja (entre 80 y 100 °C) durante unos 15 a 20 minutos. Esto elimina la humedad absorbida del ambiente sin modificar la sal.
  • Una vez fría, se guarda en un salero o recipiente hermético, idealmente de vidrio o cerámica, materiales que no retienen humedad.

Este sistema es mucho más efectivo que el arroz porque actúa sobre la causa real del problema. Además, se puede complementar con sobres desecantes de sílica (aptos para uso alimentario), que absorben la humedad residual del aire dentro del envase.

En qué momentos y contextos es recomendable hacerlo

Este método es recomendable en determinadas situaciones.

La clave es secar la sal con calor suave y usar un recipiente adecuado. (Foto: archivo)Fuente: Shutterstock9dream studio
  • En épocas de lluvias intensas.
  • En cocinas con poca ventilación, donde la sal tiende a humedecerse más rápido.
  • También es útil si notás que, aunque el salero esté cerrado, la sal se endurece en pocos días.
  • Cuando se compra sal en cantidad y se la va a almacenar durante semanas o meses.

Un secado previo evita que la humedad se acumule con el tiempo. Incluso en departamentos o casas cercanas a ríos o al mar, repetir este proceso cada tanto ayuda a que la sal no se apelmace.

Qué otros métodos existen probados aparte del típico arroz y granos de café

Además del horno, existen alternativas que funcionan mejor que los trucos clásicos.

Los más recomendadas son:

  • Usar recipientes con cierre hermético real, no solo tapa a presión. Los frascos con junta de silicona reducen notablemente la entrada de humedad.
  • Incorporar sobres de sílica gel aptos para alimentos, muy usados en la industria. A diferencia del arroz, están diseñados específicamente para absorber humedad y no largan partículas ni olores.
  • Usar saleros de cerámica porosa en combinación con tapas bien selladas, ya que ayudan a regular la humedad interna.

Lo que queda claro es que el arroz y el café pueden ayudar de forma limitada, pero no resuelven el problema de fondo.

En definitiva, si la idea es que la sal fluya siempre suelta, el secreto está en secarla correctamente y guardarla mejor, no en sumar ingredientes improvisados.