

Luis Alberto dejó Honduras hace tres años con el objetivo de encontrar nuevas oportunidades laborales en España. Aunque contaba con experiencia previa como albañil, al llegar tuvo que atravesar un período de adaptación y comenzar desde una posición inferior a la que tenía en su país.
Su historia refleja una situación que atraviesan muchos trabajadores extranjeros que llegan a España: tener experiencia en un oficio no siempre significa acceder inmediatamente al mismo puesto o salario. En su caso, tuvo que demostrar sus conocimientos, adaptarse al vocabulario utilizado en las obras españolas y ganarse progresivamente la confianza de sus empleadores.
Por qué Luis Alberto decidió emigrar de Honduras a España
En una entrevista con el creador de contenido Quique Vázquez, Luis Alberto explicó que una de las principales razones que lo llevó a abandonar Honduras fue la falta de oportunidades laborales.
“En Honduras no hay oportunidades y falta trabajo también, entonces eso lo hace decidir a uno emigrar a estos países”, contó el trabajador.
Una vez instalado en España, volvió a desempeñarse en la construcción, un sector que actualmente atraviesa una importante falta de trabajadores y que ofrece oportunidades para quienes cuentan con experiencia en diferentes oficios.

El desafío de trabajar como albañil en España
Uno de los primeros obstáculos que tuvo que enfrentar Luis Alberto no estuvo relacionado directamente con la construcción, sino con el lenguaje utilizado en el trabajo.
Según explicó, algunas herramientas y materiales reciben nombres diferentes en Honduras y España. Por eso, aprender el denominado idioma técnico de la construcción fue parte fundamental de su adaptación.
A esto se sumó otra dificultad: pese a que ya era albañil en su país, al llegar a España no contaba con la misma reputación ni con contactos que respaldaran su experiencia.
“En tu país te conocen como albañil, pero aquí no, entonces cuando vienes, ganas como un ayudante, vienes ganando 50 o 55 euros”, explicó.
Cuánto gana un albañil en España
Con el paso del tiempo, Luis Alberto consiguió mejorar sus ingresos a medida que sus empleadores fueron comprobando su capacidad para realizar el trabajo.
“Como te van viendo lo que vas en la evolución de tu trabajo, que lo vas haciendo bien, que ya le tienen confianza, le suben hasta ganar unos 80 o 90 euros, está bien pagado”, aseguró.
El trabajador también explicó que ese dinero le permite mantenerse en España y ayudar económicamente a sus familiares: “se puede vivir y mandar dinero a la familia”.
De esta manera, pasó de cobrar alrededor de 50 o 55 euros por jornada como ayudante a alcanzar entre 80 y 90 euros diarios gracias a la experiencia y la confianza adquirida en el trabajo.

Cuánto puede cobrar al mes trabajando de albañil
Luis Alberto explicó que actualmente trabaja de lunes a sábado, con jornadas que comienzan por la mañana y terminan alrededor de las 18.
“Los trabajos empiezan en la mañana y se termina a las 18:00 horas, de lunes a sábado y siempre hay trabajo”, contó.
Si se toma como referencia un ingreso de 90 euros por día durante seis días a la semana, el cálculo para cuatro semanas da unos 2.160 euros mensuales.
Sin embargo, se trata de una estimación basada en el jornal que mencionó el propio trabajador y no de un salario mensual fijo. Sus ingresos pueden variar según los días trabajados y las condiciones de cada empleo.
La construcción ofrece oportunidades para trabajadores extranjeros
El caso de Luis Alberto se da en un contexto de escasez de mano de obra en la construcción española, un problema que ha aumentado las oportunidades para trabajadores extranjeros con experiencia en el sector.
Para quienes llegan desde otros países, sin embargo, el acceso a mejores salarios puede requerir un período de adaptación. La experiencia previa es importante, pero también lo son la capacidad para demostrar conocimientos, aprender las particularidades del mercado español y generar confianza en los empleadores.
En el caso de Luis Alberto, ese proceso le permitió pasar de trabajar como ayudante por 50 o 55 euros diarios a conseguir jornadas de hasta 90 euros, mientras continúa trabajando de lunes a sábado y enviando parte de sus ingresos a su familia.













