

Colocar un vaso con lentejas en la ventana de la casa es un gesto que ha comenzado a repetirse en distintos hogares, no como parte de una moda pasajera, sino como una expresión de creencias populares y tradiciones culturales que buscan atraer prosperidad y bienestar al entorno doméstico.
Aunque a primera vista puede parecer una costumbre curiosa, quienes practican este ritual le atribuyen un significado simbólico asociado al equilibrio y al flujo de energía dentro del hogar, vinculándolo con nociones de abundancia, crecimiento y estabilidad material.
Qué representa colocar lentejas en la ventana
La explicación de este gesto parte de una interpretación simbólica de la ventana como punto de conexión entre el interior de la casa y el mundo exterior: el lugar por el que entra la luz natural, el aire e, interpretan algunas tradiciones, la energía vital que influye en la vida cotidiana de quienes habitan el espacio.
Desde esta perspectiva, las lentejas, un alimento presente en la cocina y la despensa de muchas familias, se asocian con conceptos positivos como abundancia y prosperidad, en parte por su forma redonda que recuerda monedas, y por su presencia en rituales de distintas culturas que buscan atraer buena fortuna.

En ese marco, colocar un recipiente con lentejas en una ventana puede funcionar como un símbolo visual de intenciones concretas: crecimiento personal o profesional, oportunidades laborales, estabilidad económica o simplemente un recordatorio de metas por cumplir.
Cómo se realiza el ritual
El procedimiento es simple y no requiere elementos complejos:
- Elegir un vaso o frasco limpio, preferentemente de vidrio.
- Colocar en su interior lentejas secas (no cocidas).
- Ubicar el recipiente en una ventana que reciba buena luz natural, idealmente aquella con mayor exposición al sol durante el día.
Quienes practican esta costumbre sostienen el vaso por unos segundos al colocarlo, enfocando un objetivo específico, como deseos relacionados con el trabajo o la economía, para reforzar la intención detrás del gesto.
Cada cuánto tiempo cambiar las lentejas
Para mantener el sentido simbólico del ritual, se recomienda renovar las lentejas cada dos o tres meses. También se aconseja reemplazarlas antes si se humedecen, se oscurecen o pierden buen aspecto, ya que se considera que eso puede afectar su significado.
Más allá de su popularización reciente en algunos hogares, el uso de lentejas como amuleto de prosperidad tiene conexiones profundas con tradiciones más amplias.
En varias culturas, como en ciertos rituales de Año Nuevo en Europa y América Latina, las lentejas son consideradas emblemas de buena fortuna y abundancia, un simbolismo que se mantuvo a lo largo del tiempo y que hoy se mezcla con prácticas contemporáneas de bienestar y ritualidad cotidiana.

















