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La Ciudad de Buenos Aires pudo haberse visto completamente diferente a como la reconocemos en la actualidad. En 1886, cuando la ciudad todavía terminaba prácticamente en la zona de la actual avenida Boedo, un ambicioso proyecto propuso construir un canal que rodeara el área urbanizada y funcionara como una frontera de agua.

La iniciativa fue bautizada Gran Canal de Circunvalación del municipio de la Capital y contemplaba una obra de enormes dimensiones. La idea era aprovechar el recorrido del arroyo Maldonado para conectar el Río de la Plata con el Riachuelo y establecer una suerte de límite urbano similar al que posteriormente cumpliría la avenida General Paz.

El plan fue elaborado por el ingeniero Pablo Blot, entonces responsable del Departamento de Ingenieros Municipales durante la gestión de Torcuato de Alvear. Algunas investigaciones también atribuyen la autoría al ingeniero francés Alfred Ebelot, radicado en Buenos Aires.

Cómo iba a ser el enorme canal de Buenos Aires

El proyecto contemplaba un curso de agua de unos 15 kilómetros de extensión, aproximadamente 60 metros de ancho y casi 5 metros de profundidad. Según reportó el medio La Nación, ambos lados se reservarían terrenos para industrias, depósitos y barrios destinados a trabajadores, lo que habría generado una franja urbana de cerca de 200 metros.

Entre los objetivos estaba reducir el impacto de las inundaciones, impulsar una zona industrial y mejorar el funcionamiento del Riachuelo (Fuente: Inteligencia Artificial).Imagen creada con ChatGPT

La estructura también tendría cinco puentes principales para comunicar el centro con los sectores periféricos. En el agua circularían pequeñas embarcaciones de recreo y medios de transporte, mientras que el canal incorporaría lagunas de reserva, esclusas y compuertas para controlar el caudal.

El proyecto que podía cambiar el mapa porteño

La obra no se limitaba al canal. Según lo que informa una publicación de la Mapoteca del Archivo General de la Nación, y que replicó el medio, el material extraído durante el dragado iba a utilizarse para ganar tierras al Río de la Plata, incluyendo una superficie equivalente a cientos de manzanas en el sector donde posteriormente surgiría Puerto Madero.

Entre los objetivos estaba reducir el impacto de las inundaciones, impulsar una zona industrial y mejorar el funcionamiento del Riachuelo. También se proyectaba un puerto con depósitos y talleres, además de un sistema de navegación que facilitaría los desplazamientos y el control aduanero.

Por qué nunca se construyó el Gran Canal

El contexto económico terminó siendo determinante. La crisis de 1890, vinculada al colapso financiero provocado por el episodio de Baring, dejó sin posibilidades concretas a una obra de semejante magnitud.

A esto se sumó que Buenos Aires comenzó a expandirse rápidamente hacia el oeste. Belgrano y Flores dejaron de ser localidades separadas y fueron incorporadas a la capital en 1888, mientras que el propio arroyo Maldonado terminó enterrado entre 1929 y 1939. Sobre su antiguo recorrido se consolidó posteriormente la avenida Juan B. Justo, borrando de la superficie una de las piezas centrales de aquel proyecto que nunca llegó a transformar la ciudad.