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Antes de reservar un vuelo, quienes viajan desde Argentina hacia Estados Unidos, México, España e Italia deberían revisar un punto que suele pasarse por alto: la vigencia del pasaporte.

El detalle en tu pasaporte que podría dejarte fuera de Estados Unidos, México, España e Italia

Los plazos exigidos en el pasaporte no son iguales en todos los destinos. Por eso conviene chequearlos con tiempo:

  • Italia. El pasaporte debe tener una vigencia mínima de 3 meses después de la fecha prevista de salida.
  • España. Se exige que el pasaporte haya sido emitido dentro de los últimos diez años y que conserve una validez mínima de tres meses posteriores a la fecha prevista de salida del país.
  • México. La normativa no fija un mínimo de vigencia del pasaporte, pero buena parte de las aerolíneas solicita un mínimo de seis meses de validez hasta el momento del viaje.
  • Estados Unidos. Acá el criterio es más estricto. El pasaporte tiene que estar vigente por un mínimo de seis meses contados desde la fecha regreso, estar en buen estado y contar con por lo menos dos páginas disponibles para sellos migratorios.
Antes de comprar un pasaje a Estados Unidos, México, España o Italia, verificá la vigencia de tu pasaporte y los documentos obligatorios para evitar problemas en el ingreso. Fuente: Canva

Qué documentos te piden para ingresar a Italia, España, México y Estados Unidos además del pasaporte

Aunque contar con un pasaporte vigente es el requisito indispensable para viajar, no siempre es suficiente para ingresar a otro país.

Cada destino establece condiciones migratorias propias que pueden incluir la presentación de pasajes de regreso, reservas de alojamiento, comprobantes de fondos económicos e, incluso, visas de ingreso.

En el caso de Italia, los ciudadanos de Argentina no necesitan tramitar una visa para ingresar como turistas por un período de hasta 90 días, gracias al acuerdo de exención vigente con la Unión Europea.

Sin embargo, las autoridades migratorias pueden solicitar documentación adicional, como el itinerario completo del viaje, la reserva del alojamiento, un pasaje de salida del espacio Schengen antes de que finalice la estadía y pruebas de que el viajero dispone de recursos económicos suficientes para afrontar todos los gastos.

España tampoco exige visa para estadías de hasta 90 días dentro de un período de 180 días, pero sí mantiene estrictos controles de ingreso.

Los viajeros deben contar con un pasaje de ida y vuelta confirmado, una reserva de hotel o, si se hospedarán en el domicilio de un residente, una carta de invitación. Además, pueden requerir la acreditación de solvencia económica.

En México, los argentinos tampoco necesitan visa para ingresar como turistas por un máximo de 180 días. No obstante, la autorización definitiva queda a criterio del Instituto Nacional de Migración al momento del arribo. Entre los documentos que pueden solicitar figuran un pasaje de regreso con fecha confirmada —ya que no se aceptan boletos abiertos—, una reserva de alojamiento paga o una carta de invitación y la demostración de solvencia económica.

La situación es diferente para quienes viajan a Estados Unidos, ya que los argentinos deben obtener previamente la visa de turista B1/B2. El trámite incluye completar el formulario DS-160, abonar una tarifa y asistir a una entrevista en el consulado.

Además, durante el proceso o al ingresar al país, las autoridades pueden solicitar información sobre el itinerario del viaje, reservas de hotel o una carta de invitación, junto con documentación que demuestre la capacidad económica del viajero, como recibos de sueldo, extractos bancarios u otros comprobantes de ingresos.

Qué más conviene tener en regla antes de viajar

Aunque el pasaporte vigente es la base, no alcanza por sí solo para garantizar un ingreso sin contratiempos. En los cuatro destinos, los controles migratorios pueden pedir además comprobante de alojamiento, prueba de solvencia económica y, según el país, el pasaje de regreso o de salida del territorio dentro del plazo permitido.

De todas formas, renovar el pasaporte con margen —y no dejarlo para último momento— sigue siendo, en definitiva, el paso más simple para evitar que un trámite pendiente arruine un viaje ya planificado.