Polonia avanza con un ambicioso plan de modernización militar que busca posicionarla entre las potencias aéreas más avanzadas del mundo, tras confirmar una inversión de u$s 3.800 millones para actualizar su flota de combate y negociar su ingreso a un programa internacional de nueva generación.
En este aspecto, la decisión de Polonia está puesta no solo en renovar su capacidad militar actual, sino que también busca incrementar su desarrollo de tecnológico en Defensa.
Polonia renovará toda la Fuerza Aérea con aviones de combate
El gobierno polaco ya firmó un acuerdo para modernizar 48 cazas F-16 Fighting Falcon en su versión C/D Block 52+, que serán llevados al estándar más avanzado F-16V Block 72, incorporando mejoras en radar, comunicaciones y capacidad operativa.
Además, Varsovia confirmó la suma de 32 unidades del F-35 Lightning II, lo que le permitirá integrar una flota más moderna y compatible con sistemas de combate de última generación.
El plan se complementa con un fuerte aumento del gasto en defensa, que alcanzaría cerca del 4,8% del PBI en 2026, consolidándose como uno de los más importantes de la región.
Polonia inició negociaciones para ser parte del GCAP
Por otra parte, Polonia puso en marcha conversaciones para incorporarse al Global Combat Air Programme, un proyecto conjunto liderado por Reino Unido, Italia y Japón que tiene como objetivo desarrollar un avión de combate de sexta generación hacia 2035.
La posible participación de Polonia implicaría un cambio estratégico, ya que dejaría de ser sólo un comprador de tecnología militar para convertirse en un socio dentro del desarrollo de sistemas avanzados.
Otro punto clave es el acuerdo firmado en marzo de 2026 entre la empresa británica Rolls-Royce y el grupo estatal polaco PGZ, que apunta a fortalecer la cooperación en tecnologías de propulsión utilizada tanto para vehículos de tierra como de mar.
Polonia destinó un gasto militar récord
En noviembre de 2025, el Parlamento polaco, conocido como Sejm, dio luz verde al presupuesto estatal para 2026 impulsado por el Gobierno, que contempla un gasto sin precedentes en defensa nacional equivalente al 4,81 % del PBI, en línea con la estrategia de fortalecimiento militar que viene desarrollando el país.
El plan financiero establece un gasto total de 219.000 millones de euros frente a ingresos estimados en 154.000 millones, lo que proyecta un incremento de inversión en Defensa, ubicándose como uno de los más altos de Europa por detrás de Alemania y Francia.