El tren Roca, uno de los servicios ferroviarios más utilizados del Área Metropolitana de Buenos Aires, volverá a ser noticia por las obras que se realizarán en un tramo central de su recorrido.
La renovación de vías entre Plaza Constitución y Temperley impactará de lleno en la rutina de miles de pasajeros que lo usan a diario para ir a trabajar, estudiar o realizar trámites.
Los trabajos, que forman parte de un plan de mejora de la infraestructura ferroviaria, traerán como consecuencia demoras, reducción de frecuencias y cambios en el servicio, especialmente durante los fines de semana y feriados.
En este marco, recomiendan estar atentos a los anuncios y prever viajes con mayor antelación.
Qué obras se harán en el tren Roca y por qué son necesarias
La renovación de las vías apunta a mejorar la seguridad y la confiabilidad del servicio en uno de los tramos más cargados de la línea Roca.
Se trata de una zona clave, ya que conecta el sur del Conurbano con la Ciudad de Buenos Aires y concentra una enorme cantidad de pasajeros en horas pico.
Las tareas incluyen el recambio de rieles y durmientes, además de trabajos complementarios sobre la infraestructura existente.
Si bien estas obras son necesarias para reducir fallas y mejorar la calidad del viaje a mediano plazo, en lo inmediato generarán problemas para viajar en el tren Roca, con formaciones que podrían circular más espaciadas y a menor velocidad.
Durante los días hábiles, el impacto se sentirá principalmente en posibles demoras, mientras que los fines de semana y feriados habrán servicios limitados
Durante los sábados, domingos y feriados no habrá trenes entre las estaciones de Plaza Constitución y Temperley, ni entre Constitución y Quilmes.
Por eso, se espera que muchos pasajeros opten por medios de transporte alternativos.
Cómo afectarán las demoras y la reducción de frecuencias a los usuarios
La combinación de menos frecuencias y demoras suele ser uno de los principales dolores de cabeza para quienes dependen del tren Roca.
En este caso, el tramo Constitución–Temperley es estratégico, por lo que cualquier modificación repercute en toda la línea y en los ramales que se conectan con ese recorrido.
Desde Trenes Argentinos recomiendan seguir los canales oficiales para conocer el estado del servicio en tiempo real. Además, se sugiere contemplar salidas con mayor margen de tiempo, especialmente en jornadas no laborables, cuando el esquema de circulación cambia.
Aunque las molestias serán inevitables, el objetivo de fondo es lograr un servicio más confiable y seguro una vez finalizadas las obras.
Mientras tanto, los pasajeros del sur del Gran Buenos Aires deberán adaptarse a un escenario con demoras en el tren Roca, cambios en los horarios y una experiencia de viaje menos previsible.
Cabe destacar que los trabajos demandarán un plazo máximo de 720 días, es decir, aproximadamente dos años.