Quienes circulen por las rutas y calles de la Provincia de Buenos Aires en este arranque de 2026 deberán prestar máxima atención a los semáforos: el gobierno bonaerense actualizó los valores de las infracciones de tránsito y las cifras impactan de lleno en el bolsillo.
La infracción por no respetar las luces del semáforo, una de las faltas más graves y peligrosas, sufrió un ajuste significativo. Según el nuevo cuadro tarifario, la multa máxima para quienes cometan esta imprudencia asciende ahora a $903.900.
Este incremento responde a la actualización del valor de las Unidades Fijas (UF), la medida que se utiliza para determinar el costo de todas las sanciones viales en la provincia.
El valor de cada UF se ata directamente al precio del litro de nafta de mayor octanaje informado por el Automóvil Club Argentino (ACA) de La Plata.
Debido a los aumentos recientes en los combustibles, la Unidad Fija se encareció, arrastrando consigo los montos de todas las multas. En el caso específico de pasar un semáforo en rojo, la ley provincial prevé una sanción que va desde las 300 hasta las 1.000 UFs.
Esto significa que el monto no es único. Dependiendo de la gravedad del hecho y los antecedentes del conductor, la multa arranca en un piso cercano a los $271.000, pero puede escalar hasta el tope mencionado de casi un millón de pesos si el juez de faltas aplica el máximo rigor.
Además del golpe económico, es fundamental recordar que esta infracción conlleva la quita de puntos en la licencia de conducir a través del sistema de Scoring, lo que puede derivar en la inhabilitación temporal para manejar.
El ajuste también afecta a otras infracciones comunes en territorio bonaerense, como circular sin la Verificación Técnica Vehicular (VTV), exceder los límites de velocidad o conducir utilizando el teléfono celular, todas conductas que ahora tienen penalizaciones mucho más severas.
Ante este escenario, las autoridades de Seguridad Vial insisten en la prevención. El aumento busca disuadir las conductas temerarias en un distrito donde la siniestralidad vial sigue siendo una preocupación central.