La aplicación de técnicas caseras para resolver pequeños problemas del hogar se volvió una práctica habitual en muchas casas. Entre esos trucos, existe una solución práctica que cada vez más se repite en cocinas de todo el mundo: forrar los cajones de la cocina con papel de aluminio.
No se trata de una tendencia pasajera, sino un pequeño truco que se destaca por su utilidad para proteger y mantener mejor el interior de los muebles de cocina. Su ventaja principal es actuar como barrera contra la humedad, uno de los factores que más perjudica los muebles de cocina, en especial aquellos cajones de madera que no cuentan con una correcta ventilación.
Para qué sirve exactamente
El papel de aluminio es desechable y facilita la limpieza al forrar estantes, cajones o superficies de trabajo, ya que protege de derrames y suciedad. En la cocina, eso se traduce en varias ventajas simultáneas.
- Facilita la limpieza al extremo: cuando cae aceite, salsa o cualquier resto de comida en el cajón, alcanza con levantar el papel y reemplazarlo. No hay que fregar ni restregar. Al ser desechable, la limpieza se reduce a retirar el papel y poner uno nuevo.
- Ayuda a reducir la electricidad estática: eso es especialmente útil en cajones donde se guardan bolsas de plástico, film o papel film, que tienden a pegarse entre sí.
Cómo es el procedimiento
El procedimiento es simple y lleva menos de cinco minutos por cajón:
- Vaciar completamente el cajón.
- Limpiar el fondo con un paño seco.
- Cortar el papel aluminio a medida, dejando unos centímetros de margen en los bordes.
- Colocarlo con el lado brillante hacia arriba, para aprovechar su capacidad reflectante.
- Presionar bien en los rincones para que no queden burbujas.
No hace falta pegamento ni cinta adhesiva. El propio peso de los utensilios mantiene el papel en su lugar.
Cada cuánto conviene renovarlo
La regla es simple: cuando el papel esté manchado, húmedo o arrugado, se cambia. Si el papel está muy sucio, roto o con restos difíciles, es mejor desecharlo directamente.
En cajones de uso intenso, como el de los cubiertos o el de las especias, el recambio puede ser mensual. En cajones de uso ocasional, puede durar varios meses sin inconvenientes.
Además de los cajones, el papel aluminio sirve como revestimiento en estanterías y cajones en general, facilitando la limpieza y protegiendo las superficies de la humedad o la suciedad.
También funciona en los cajones del refrigerador, especialmente en las banderolas de frutas y verduras. Al forrar los cajones de frutas y verduras del refrigerador, se protege el electrodoméstico y se facilita la limpieza, ya que los restos de los alimentos quedan sobre el papel y no directamente en las bandejas.
Un rollo de papel aluminio que ya está en cualquier cocina argentina. Poca inversión y un resultado inmediato.