La avena trasnochada, también conocida como overnight oats, es una alternativa sencilla para preparar el desayuno sin tener que cocinar a la mañana. La receta consiste en dejar el cereal en remojo durante varias horas, generalmente toda la noche, junto con leche para que adquiera una textura cremosa.
Además de ser fácil de preparar, ayuda a favorecer la saciedad durante la mañana. Un estudio publicado en el Journal of the American College of Nutrition demostró que quienes comieron avena mostraron mayor sensación de saciedad, menos hambre y una menor ingesta de alimentos durante el almuerzo.
Qué dice el estudio acerca de consumir avena
La investigación incluyó a 48 adultos sanos que participaron de un ensayo aleatorio y cruzado. En distintas ocasiones, los participantes consumieron cantidades con igual aporte energético de avena o de un cereal de avena listo para consumir. Cuatro horas después del desayuno se les ofreció el almuerzo para analizar cuánto comían.
Los resultados mostraron que la avena produjo un mayor aumento de la sensación de saciedad y una reducción más importante del hambre, del deseo de comer y de la cantidad de comida que los participantes esperaban consumir. Además, la ingesta de energía durante el almuerzo fue menor después de consumir avena que después del cereal listo para consumir.
Cómo preparar la avena trasnochada para tener un desayuno rápido y nutritivo
La preparación de esta receta es fácil y no requiere cocción. La idea es un tupper o recipiente con tapa, dejarlo en la heladera varias horas y consumirlo al día siguiente:
Ingredientes:
- Media taza de avena arrollada.
- Media taza de leche.
- Media banana, frutillas y arándanos.
- Una cucharada de semillas de chía.
- Media cucharadita de miel.
Para la preparación se debe colocar primero la banana en rodajas y pisarla con un tenedor. Luego, sumar la avena con leche y mezclar hasta integrar todos los ingredientes. En este momento se aconseja sumar miel y canela para darle más sabor a la preparación.
Una vez esté listo, cortar las frutillas y los arándanos para ponerlos encima y llevarlo a la heladera toda la noche. Al día siguiente, la avena habrá absorbido parte del líquido y tendrá una textura más cremosa. Se podrá agregar más leche antes de consumirla si quedó demasiado espeso.