

El alivio térmico llegó con retraso. Recién el primer fin de semana de abril, la temperatura bajó y empezó a tener registros más cercanos al otoño. Hasta el viernes santo la vestimenta era la del verano, pero con las lluvias de la madrugada del sábado el panorama cambió.
A partir de ahí, hubo momentos de cielo parcialmente nublado, hasta la madrugada del lunes, cuando se hicieron presentes nuevamente las lluvias. Y continuarán por las próximas 72 horas.
Llega una ciclogénesis que traerá lluvias intensas y vientos de hasta 70 km/h
Una ciclogénesis, como se conoce al proceso de formación de un centro de bajas presiones, alcanzará su madurez sobre el este del país entre lunes y martes, y traerá: lluvias que avanzan desde el norte y el oeste concentrándose al centro y sur del Litoral el lunes, y sobre el norte bonaerense (incluyendo al AMBA) entre la noche del lunes y la mañana del martes.
Es así que se esperan 48 horas de lluvia, con una proyección de más de 50 mm de precipitación acumulada para Buenos Aires, y entre 150 y hasta 240 mm en sectores de Entre Ríos, Santa Fe y el nordeste bonaerense.
Se pide extremar precauciones en las zonas costeras donde las ráfagas pueden superar los 100 km/h.

Tras la ciclogénesis, llega el otoño real: cómo afectará el frente frío al centro del país y al AMBA
El escenario cambiará drásticamente a partir del miércoles 8. Con el desplazamiento del fenómeno hacia el noreste, un frente de origen polar empujará la inestabilidad fuera de la franja central. Esto permitirá recuperar la estabilidad atmosférica y consolidará el descenso térmico esperado para esta altura del año.
- Zona Pampeana: La segunda mitad de la semana se perfila con máximas que oscilarán entre los 18°C y 22°C, con una marcada disminución de la nubosidad y condiciones de baja higrometría.
- Norte argentino: Hacia el jueves y viernes, la región podría registrar remanentes del sistema en forma de chaparrones aislados, antes de la salida definitiva del disturbio hacia el Atlántico.
- Patagonia: Se mantiene sin variantes significativas, bajo un perfil meteorológico estable.
El período que inicia estará marcado por una transición climática profunda: desde alertas activas por ráfagas y un ciclón de alto impacto, hasta la instalación definitiva del otoño en el centro del país.













