

Aproximadamente el 40% de la población occidental experimenta algún tipo de dificultad para conciliar el sueño, un problema que se incrementa con el estrés, las pantallas y las rutinas aceleradas, según un informe de la Organización Mundial de la Salud.
Por ese motivo, encontrar alternativas naturales que ayuden a relajar el cuerpo antes de ir a la cama, como las infusiones nocturnas, son necesarias para quienes sufran este padecimiento.

¿Cuál es la mejor infusión para dormir?
Entre la amplia variedad de plantas y mezclas herbales disponibles, hay una que continúa destacándose por encima del resto: la infusión de tilo, considerado por especialistas como una de las bebidas más efectivas para reducir la ansiedad, calmar el sistema nervioso y favorecer un descanso. Su consumo nocturno también se asocia con la reducción de tensiones musculares y una mejora general en la calidad del sueño.
Para quienes disfrutan transformar este momento en un pequeño ritual antes de dormir, suele ser habitual elegir recipientes que mantengan la temperatura sin quemar las manos y permitan beber lentamente.
Diseños como los que se utilizan en sets modernos, similares a los vasos de doble pared Hudson de 80 ml, suelen aportar comodidad y estabilidad al momento de preparar una bebida caliente sin riesgo de quemaduras y con la ventaja de ser aptos para microondas y lavavajillas, lo que facilita su uso diario.
¿Por qué es la infusión ideal para dormir?
Los especialistas coinciden en que sus efectos sedantes suaves provienen de compuestos naturales presentes en la flor del tilo. Entre ellos se destacan los flavonoides y fitonutrientes que actúan directamente sobre el sistema nervioso, reduciendo la actividad cerebral acelerada que muchas veces impide conciliar el sueño.

Además, su capacidad para disminuir el estrés emocional la convierte en una bebida aliada en casos de ansiedad nocturna, nerviosismo o sobresaltos.
El impacto positivo de la tila también se explica por su influencia sobre el sistema nervioso parasimpático, responsable del estado de “descanso y digestión”. Al activar este mecanismo, favorece la relajación muscular, disminuye la tensión corporal acumulada durante el día y ayuda a tener un sueño más prolongado.














