El 26 de abril de 1986 cambió para siempre la historia de una región del norte de Ucrania. Una explosión en el reactor número 4 de la central nuclear de Chernóbil provocó una liberación masiva de material radiactivo y llevó a las autoridades soviéticas a desalojar las localidades ubicadas alrededor de la planta.
Entre ellas estaba Prípiat, una ciudad que había sido construida para alojar a trabajadores de la central y a sus familias. Sus habitantes fueron evacuados el 27 de abril, apenas un día después del accidente, y con el tiempo las calles que habían estado llenas de personas quedaron prácticamente sin actividad cotidiana.
El territorio que comenzó a cambiar sin que nadie lo planificara
Con las evacuaciones desapareció buena parte de la actividad que durante años había modificado el paisaje. Los campos dejaron de cultivarse, muchas tareas de mantenimiento quedaron suspendidas y amplias superficies comenzaron a evolucionar sin la intervención habitual de las personas.
Ese proceso fue lento y no tuvo un único resultado. En algunos sectores avanzaron árboles y arbustos, mientras que en otros continuaron existiendo pastizales o zonas afectadas por incendios. Los investigadores pudieron reconstruir parte de esa transformación utilizando imágenes satelitales tomadas durante más de tres décadas.
Un estudio publicado en 2021 analizó la evolución de la cobertura terrestre de la Zona de Exclusión entre 1986 y 2020. Los resultados mostraron que el territorio había experimentado una expansión significativa de las áreas forestales, especialmente sobre antiguas tierras agrícolas.
Una cifra permite entender la magnitud de la transformación
El cambio puede observarse con mayor claridad al comparar dos momentos separados por 34 años. En el área estudiada, la superficie con cobertura forestal densa representaba el 41% en 1986.
Para 2020, ese porcentaje había alcanzado aproximadamente el 59,5%. El estudio atribuyó el crecimiento principalmente a la expansión de los bosques sobre terrenos agrícolas que habían quedado abandonados después del accidente.
La transformación tampoco fue lineal. Los investigadores registraron pérdidas de cobertura asociadas a incendios de gran magnitud ocurridos en 1992, 2015-2016 y 2020. Aun teniendo en cuenta esos episodios, el balance general del período mostró un incremento de la superficie forestal.
La naturaleza ocupó espacios que antes dependían de las personas
El fenómeno también puede observarse en los alrededores de Prípiat. Sin las tareas habituales de jardinería, mantenimiento de calles y cuidado de edificios, la vegetación fue ganando espacio en distintos sectores de la ciudad.
Árboles y otras plantas comenzaron a crecer en lugares donde antes predominaban construcciones, caminos y espacios utilizados diariamente. No se trató de una transformación repentina, sino de un proceso que se desarrolló durante décadas.
La fauna también forma parte de este cambio. Investigaciones realizadas en la Zona de Exclusión registraron la presencia de lobos, alces, ciervos y jabalíes, entre otros mamíferos. La reducción de la actividad humana es uno de los factores que los científicos tienen en cuenta para interpretar la presencia de estas especies en el territorio.
Esto no permite concluir que la contaminación radiactiva haya desaparecido ni que el ambiente se haya recuperado de los efectos del accidente. La relación entre radiación, fauna y vegetación continúa siendo objeto de investigación científica.
Los principales cambios registrados después de 1986
Los estudios realizados sobre la Zona de Exclusión permiten identificar varias transformaciones a lo largo de las décadas:
- La cobertura forestal densa pasó del 41% al 59,5% entre 1986 y 2020 en el área analizada.
- La expansión se produjo principalmente sobre antiguas tierras agrícolas que dejaron de utilizarse después del accidente.
- El crecimiento de los bosques no fue uniforme, ya que distintos incendios provocaron pérdidas de cobertura durante el período estudiado.
- Prípiat quedó sin su población habitual después de la evacuación de 1986 y, con el paso de los años, la vegetación avanzó sobre distintos sectores urbanos.
- La presencia de fauna en la zona no significa que la radiación haya dejado de representar un problema ambiental.