

En algún lugar sobre el Océano Atlántico, los pasajeros de British Airways, Varig o Continental –entre otras aerolíneas– están disfrutando de programas de entretenimientos o noticias económicas producidos por una nueva generación de empresas multimedios.
A varios océanos y continentes de distancia, los espectadores de Phoenix TV en China, de NTV en Turquía y TVNZ en Nueva Zelanda miran programas de la misma productora de televisión. Empresas como Microsoft y agencias gubernamentales como el Tesoro de EE.UU. también son clientes de FactBased Communications (FBC).
FBC surgió como un grupo internacional de TV y medios que cubre el espacio que se formó entre las empresas chicas de producciones independientes y las emisoras nacionales. Muchas de estas redes, incluyendo la BBC y la RAI de Italia, prometieron tercerizar más producción como parte de sus esfuerzos para reducir costos.
FBC, grupo anglo–italiano respaldado por Telecom Italia y Skandia Media Investments, es una de las firmas que aprovechan la tendencia hacia el contenido empaquetado, que las emisoras compran como un plato listo para hornear.
“Somos considerados una operación plug–and–play para las empresas de medios más grandes , cuenta Alan Friedman, presidente y CEO de FBC. “La firma ofrece una red de transmisión y distribución , agregó quien fue periodista del Financial Times y columnista de International Herald Tribune.
Friedman fundó FBC a fines de los noventa. Hoy tiene 300 empleados y factura u$s 52 millones. La empresa creó su propia división de distribución para vender a otras redes programas y formatos creados por FBC y otras productoras.










