

Michael Eisner tendrá que acudir a un tribunal estadounidense en breve. Defenderá sus veinte años de gestión al frente de uno de los grupos de comunicación y entretenimiento más importantes del mundo. Se espera que el presidente de Walt Disney niegue haber actuado indebidamente en relación al contrato y posterior despido de Michael Ovitz, el anterior presidente de la compañía, a quien previamente le había garantizado una indemnización de u$s 140 millones.
Los demandantes, un grupo de accionistas de Walt Disney, piden que el ex ejecutivo devuelva la indemnización. Además, exigen responsabilidades a Eisner, al que acusan de dilapidar los recursos de la empresa. Éste es el último contratiempo de esta marca creada hace 76 años.
En los últimos diez meses, el directorio de Walt Disney ha sido víctima de agitaciones, como el intento fallido de toma de control hostil por parte de Comcast (el operador de cable más importante del país), enfrentamientos públicos con sus socios Pixar y Miramax, y protestas de los accionistas que obligaron a Eisner a dividir los cargos de presidente del directorio y CEO. Hace ocho semanas, el veterano ejecutivo que se incorporó en 1984 con el objetivo de revivir Disney prometió retirarse en 2006, cuando venza su contrato.
En una entrevista, Eisner afirmó que está decidido a dejar la compañía en mucha mejor forma de lo que la encontró. Insiste además en que ni el juicio de Ovitz , ni la asamblea anual de este año en la que el 45% de los accionistas votaron en contra de su reelección, impedirán que se concentre en su tarea.
“Si no se cuenta con la suficiente fuerza como para desconectarse de determinados rumores, se termina creyendo que son verdad. Uno corre el riesgo de quedarse paralizado por la competencia, los empleados descontentos y los medios de comunicación , sostuvo Eisner.
Sus críticos más ruidosos encabezados por el sobrino del fundador, que se apellida Disney, aseguran que los inversores perdieron confianza en el CEO. Alegan el pobre desempeño financiero de los últimos años y el éxodo de directivos con intachable reputación.
La campaña “Salvemos a Disney menciona supuestos errores entre los que se encuentran continuas pérdidas en la cadena de televisión ABC, adquirida por u$s 19.000 millones en 1996, reajustes en la división de Internet y ganancias volátiles en los parques de diversiones.
Para desgracia de los responsables de la campaña, la mayoría de los analistas de Wall Street está convencida de que la trayectoria de la empresa está mejorando. Para los analistas de Deutsche Bank, que aseguran que los críticos de Disney “han recibido más atención de la que merecían , hay unas sólidas perspectivas de crecimiento para 2005 en adelante.
Según UBS, el sólido rendimiento de ABC que está ganando terreno frente a los canales de la competencia podría suponer el fin de las pérdidas.
Además, Merrill Lynch afirma que el juicio Ovitz es financieramente insignificante, porque si la empresa perdiera el caso, sus directores están asegurados.
Miembros de la compañía, temerosos de que el historial de Eisner lo perjudique en los tribunales, sostienen que desde que éste tomó el mando de la empresa las ganancias operativas subieron una tasa compuesta anual de 17% en 20 años, un período en el que el valor de Disney creció de u$s 2.900 millones a 57.100 millones.
Eisner, que aparece increíblemente relajado, está convencido de que los últimos veinte meses de su mandato estarán protagonizados por una recuperación de la compañía. La pregunta es si ha sobrevivido a la “tormenta perfecta . “La situación es muy favorable. La ‘tormenta perfecta’ se ha desviado hacia otra parte. Siempre existe el riesgo de un tornado o de un huracán, pero la combinación de nuestra sólida dirección y la excelente posición de nuestros negocios son la fórmula que conduce al éxito , dijo.
Aunque puede que los últimos huracanes de Florida hayan afectado negativamente a las ganancias de los parques temáticos, Eisner está convencido de que la cartera de activos de Disney, que va desde los estudios cinematográficos hasta los productos de consumo, pasando por los parques y el canal deportivo ESPN, pueden soportar cualquier contratiempo.
Sus críticos afirman que “sólo los errores de los últimos cinco años han costado u$s 7.000 millones a los accionistas . La dirección de Disney lo niega.
Eisner mantiene la convicción de que entregará una empresa próspera a su sucesor.
Está previsto que Heidrick & Struggles, el headhunter contratado por el directorio de Disney para encontrar un sucesor, presente un candidato en un plazo de tres a cuatro meses. Entre los nombres que se barajan se encuentran Peter Chernin, director de operaciones y presidente de News Corporation, Meg Whitman, de e-Bay, y varios ex ejecutivos de Disney como Steve Burke, de Comcast y Paul Pressler, actualmente en Gap. La empresa también buscará un presidente para el directorio que sustituya a George Mitchell. Eisner, por su parte, cree que el hombre indicado para ser el sucesor sería Bob Iger, su director de operaciones.
Eisner afirma que el grupo está entre los primeros de EE.UU. en cuanto a la independencia de los directores: “El gobierno corporativo ha dejado de tener sentido en Walt Disney. La primera de nuestras prioridades es el desempeño. La mejor manera de acallar las críticas es obteniendo un rendimiento positivo y manteniendo satisfechos a empleados, clientes y accionistas .










