

La “Argentina está en pleno derecho de regular sus exportaciones, pero los contratos hay que cumplirlos y respetarlos , sostuvo el ministro chileno de Economía y Energía, Jorge Rodríguez, al negar la posibilidad de que se corte el abastecimiento de gas trasandino por la crisis energética que comenzó a afectar a la industria argentina.
Para las empresas chilenas, no hay posibilidades de cortar el suministro porque el gasoducto que abastece al país no está conectado con la red argentina. Sin embargo, en el sector gasífero se reconoció que con una pequeña inversión de 30 millones de dólares y 10 meses de plazo, se podrá lograr la interconexión.
Por primera vez, el gobierno del presidente Néstor Kirchner planteó el viernes –en voz del jefe de gabinete, Alberto Fernández– la posibilidad de regular las exportaciones de gas natural, como una salida para paliar el desabastecimiento que enfrentan vastas zonas del país vecino.
Situación preocupante ya que, si de exportaciones se trata, cerca del 90% de los envíos de gas natural que realiza la Argentina tiene como destino Chile. Sólo en 2002, ese país exportó u$s 264 millones de los cuales el 89,4% corresponde a nuestro país.
Frente a una posibilidad de cambio en las reglas del juego, Rodríguez aclaro que “los contratos hay que cumplirlos y respetarlos .
Es más, enfatizó que las exportaciones están respaldadas por un tratado internacional que ambos países firmaron durante el gobierno del ex presidente Eduardo Frei, el cual respalda la comercialización de este energético. Asimismo, destacó el hecho de que la mayoría de los contratos entre distribuidores de gas natural argentinos con clientes chilenos tienen carácter de ininterrumpibles.
“Entendemos que hoy existe un pr
oblema de abastecimiento de gas natural en la Argentina por el incremento que ha registrado la demanda de este recurso y por la falta de inversiones de las propias compañías, pero desde el punto de vista del abastecimiento hacia Chile, los contratos se están cumpliendo y no hay razones para temer problemas de suministro , aseguró Rodríguez.
Crisis energética
Pero la incógnita está presente. Y más aún, si se considera que la fuente de incertidumbre proviene desde el propio gobierno argentino el cual se ve enfrentado a la falta de inversiones en el sector energético –tras la pesificación– y a los requerimientos de la población. Esta última exige que, como país productor de gas, sus necesidades energéticas deben satisfacerse en primer lugar, por sobre las exportaciones.
Desde febrero numerosas compañías han sido sometidas a racionamiento, en momentos en que la producción industrial comenzaba a repuntar y la economía a dar señales de mayor crecimiento.
Las proyecciones de crecimiento para Argentina avalan un incremento del 10% al 11% en el PIB, lo que implicaría una oferta energética 15% más alta que la registrada el año pasado. En 2003, el país vecino logró una producción récord de gas natural, al alcanzar los 50.689 millones de metros cúbicos, de los cuales 6.852 millones de metros cúbicos fueron exportados a Chile, Brasil y Uruguay. Así las cosas, una de las medidas concretas que ha adoptado el gobierno de Kirchner es promover acuerdos para importar gas desde Bolivia, por primera vez desde 1999.











